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6 Sugerencias para Cambiar tu Mentalidad sobre el Ejercicio para Siempre

¿Qué te apasiona a ti?

A algunas personas les encanta cocinar por encima de todas las cosas. Otras se vuelcan en sus carreras, su arte, sus hijos o el voluntariado. El ejercicio dista de ser la pasión de tantas personas. Es más parecido a un deber por realizar. No debes sentirte atorado si estas luchando para encontrar una motivación para hacer ejercicio. No siempre se nace con una pasión por algo. Ese algo se puede aprender. Lo cierto es que llegar a sentir entusiasmo por el ejercicio no es distinto a aprender a cocinar o a pintar.

Hablamos con la doctora Holly Beach (en inglés), una médico de atención primaria, especializada en medicina del deporte, en Banner- University Medical Center South (en inglés), de Tucson, Arizona. Comentó que personas con todos los niveles de acondicionamiento físico pueden enfrentar dificultades para encontrar algo que los estimule. “Esto les afecta a todos”, dijo. “De cuando en cuando, incluso los atletas de élite luchan por motivarse. Lo principal es que no te recrimines porque sea así. Tómate un poco de tiempo para reconsiderar los motivos para hacer ejercicio y retorna al camino”, recomendó.

Como cualquier otra cosa, el ejercicio comienza por una mentalidad. Sin importar tu experiencia, estas sugerencias te pueden ayudar a cambiar tu mentalidad acerca del ejercicio.

1. No lo tienes que hacer solo

La automotivación es algo difícil de lograr, aún cuando se trate de algo que te atrae. Hacer ejercicio con tu familia o amigos puede ser una gran manera de comenzar. Comparte las metas que establezcas con los demás a medida que te las vayas poniendo para que, entre todos, se hagan responsables. Para muchas personas, el ejercicio es simplemente otra manera de pasar el rato con sus seres queridos. Planea a una ruta semanal de senderismo (en inglés) con tu familia o inscríbete en una liga comunitaria de tu deporte favorito con un amigo. Mientras más sean, mejor.

2. Obtén los dispositivos tecnológicos que requieras

Hoy en día, todo lo que nos pertenece contiene un chip, desde el refrigerador inteligente que se encuentra en nuestra cocina hasta el vehículo autónomo que está estacionado en nuestro garaje. Nos encanta la tecnología. El mundo del acondicionamiento físico está repleto de dispositivos tecnológicos (en inglés), diseñados para medir todas las métricas posibles. Ciertamente, la tecnología ha hecho que el deporte sea más divertido que nunca antes. Las caminadoras y bicicletas estacionarias modernas, como Peloton (en inglés), tienen pantallas gigantes que pueden trasladar tu rutina hasta las playas de Hawái o a una clase de alta intensidad en un gimnasio. Quienes gustan de escalar o de andar en bicicleta de montaña incluso pueden competir entre sí, utilizando aplicaciones como Strava (en inglés). Agrégale tecnología a tu rutina si eres el tipo de persona que renueva su teléfono inteligente cada año.

3. Tómate tu tiempo

Cuando aprendiste a pintar, ¿acaso cada pincelada era mejor que la anterior? Seguro que no. Aprender algo nuevo requiere de tiempo y de paciencia. Tu destreza y motivación variarán de nivel y cometerás errores que te obliguen a detenerte por unos días. No te sientas desalentado si aprender a que te deleite el ejercicio resulta ser más tardado de lo que te imaginabas. Crear una nueva pasión no siempre ocurre al primer intento.

4. Intenta con algo nuevo. Y luego, vuelve a intentar.

Todos tenemos algún amigo que le encanta correr. Ese tipo de personas jamás se han sentido más felices y más libres que al correr en una ruta por la ciudad. Pero no importa cuantas veces nos atemos los lazos de nuestros zapatos, no deja de dolernos. No todos vamos a disfrutar del mismo deporte. Sé creativo en tu búsqueda por el acondicionamiento físico y recuerda que el ejercicio puede ser realmente divertido. Que alguien te preste unos esquís, apúntate para una clase de boxeo, juega futbol con tus hijos, inscribe a tu perro en adiestramiento de agilidad, compra unos patines en línea usados… La cantidad y variedad de deportes que puedes intentar es ilimitada. Te darás cuenta de inmediato cuando encuentres el o los deportes que funcionen para ti. Tal como le sucedió a ese amigo que descubrió que le fascinaba correr (en inglés).

5. Disfruta de los días de descanso del ejercicio sin culpabilidad

El desgaste y el agotamiento (“burnout”) son muy comunes en la pérdida de la motivación. Incluso cuando hayas encontrado el tipo de ejercicio que te cautiva, es saludable que te tomes una pausa ocasional. Los días de descanso le dan a tu cuerpo la oportunidad de recuperarse y reducen tu riesgo de sufrir lesiones. ¡Disfrútalos! Está bien que descanses en el sillón, te levantes un poco más tarde o hagas una maratón de esa nueva serie de televisión. Te has ganado tus días de descanso. Son parte del proceso.

6. Encuentra tu porqué

Esta es la sugerencia de mayor importancia. “Funciona mejor cuando la motivación viene desde adentro de ti”, dijo la doctora Beach. “Para quienes han sido alentados a hacer ejercicio por un ser querido o un doctor, este tipo de motivación externa podría ser insuficiente. La motivación debe ser personal. Busca tu propio estímulo”, aconsejó. La fuente de tu pasión puede ser cualquier cosa, ya sea perder peso (en inglés), tu naturaleza competitiva, tu gusto por cierto deporte, reducir el estrés o pasar el rato con tus hijos. Tu “porqué” es lo que te hará saltar de la cama para ponerte tu ropa deportiva.

El ejercicio es un esfuerzo de por vida. Podrías disfrutar de los siguientes artículos si te estás iniciando en este camino.

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