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COVID-19: Cómo Mantener los Buenos Hábitos y Hacer a un Lado los Malos

Cuando las órdenes de quedarse en casa estuvieron en vigor, ¿integraste algunos nuevos hábitos saludables como comer mejor, hacer más ejercicio y ser más productivo? ¿O caíste en algunos nada buenos como tomar más alcohol, comer en exceso y no hacer ejercicio?

Podríamos haber desarrollado algunos buenos hábitos y otros malos (¡ay!) durante la COVID-19 (algunos artículos en inglés) para ayudarnos, ya sea para ser más productivos o sólo para pasar el rato. Algunos de los mayores cambios en nuestros hábitos (porque nos los hayan recomendado o por decisión personal) han tenido que ver con nuestros hábitos relacionados a la alimentación o cómo ir de compras, la socialización con los demás o trabajar a distancia en vez de hacerlo en una oficina.

Ahora que el país ha comenzado a abrirse nuevamente, podrías notar que es más difícil mantener esos buenos hábitos o hacer a un lado los malos.

Jerimya Fox, un asesor profesional certificado y doctor en salud conductual del hospital Banner Behavioral Health Hospital (en inglés), ofreció algunas sugerencias útiles para apoyar los buenos hábitos y estrategias para alejar los malos.

Mantén los Buenos Hábitos

Con el confinamiento en casa, podría haber sido más fácil que incorporaras una rutina breve en la caminadora antes de unirte a una reunión de trabajo o que prepararas comidas caseras saludables en vez de ordenar comida para llevar como lo acostumbrabas antes de marzo del 2020. Pero ahora que estás volviendo a un horario –hasta cierto punto–, regular, podrías descubrir que se requiere de un mayor esfuerzo para mantener estos buenos hábitos.

El doctor Fox compartió algunas sugerencias:

1. Anótalo… en tu agenda

Podría parecer más que obvio, pero suele suceder que si no incluimos algo en nuestro calendario o lista de pendientes, no lo hacemos. Dales prioridad a los buenos hábitos y bloquea tiempo en tu agenda o calendario al igual que lo harías para una cita con el médico o una reunión importante.

Si comer de manera saludable es un hábito nuevo, aparta tiempo durante la semana para ir de compras, preparar y empacar con anticipación (en inglés) comidas y meriendas saludables. Si el tiempo que pasaste en casa te permitió equilibrar tus actividades sin sobrecargarte, revisa tu calendario antes de asumir nuevos compromisos. Si tu agenda te lo permite, aparta el tiempo necesario. Si no, evalúa la posibilidad de delegar o posponer ciertas actividades.

Para obtener otras ideas acerca de cómo incluir los buenos hábitos en tu agenda, revisa este artículo (en inglés), donde el doctor Fox proporcionó otros consejos útiles.

2. Adapta tu entorno

Podría ser que se te haya facilitado enfocarte en los autocuidados durante el confinamiento. También podría ser que te resulte más difícil encontrar tiempo para ti mismo ahora que estás de vuelta en un horario de trabajo normal.

Es definitivo que nuestro entono influye en nuestros comportamientos y nuestra forma de experimentar la vida. Ayúdate a mantener tus buenos hábitos utilizando apoyos visuales.

Puede ser que hayas iniciado el hábito de utilizar una mascarilla en los espacios públicos para proteger a tu familia del potencial de contraer la COVID-19. Coloca unas cubiertas de tela para la cara junto a la puerta de entrada, en tu automóvil o en tu bolso para mantener este buen hábito.

3. Apóyate en los comportamientos positivos

Podría ser que hayas hecho más ejercicio porque no tenías que salir de casa para ir al gimnasio o si no hiciste ejercicio durante el confinamiento, podría ser que te motive volver al gimnasio y eso te ayude a recuperar un buen hábito. No importa en cuál de esas dos situaciones te encuentres, apóyate en la que promueva el buen hábito. Si descubres que hiciste más ejercicio en casa sin necesidad de ir al gimnasio, quédate con tu rutina en casa y olvídate de pagar la mensualidad del gimnasio o viceversa.

4. Recuerda que no es todo o nada

Somos humanos y todos tendremos algún revés de cuando en cuando. Nuestros hábitos no son un planteamiento de todo o nada, así es que no te autocastigues ni lo uses como pretexto para dejarlo todo. Si no haces ejercicio un día o si te comes una rebanada de pastel cuando estás procurando mantener una dieta saludable, anímate para retomar tus buenos hábitos al siguiente día.

Haz a un Lado los Malos Hábitos

Podría ser que para sobrellevar la COVID-19, hayas consumido comida chatarra, alcohol (en inglés) y demasiadas series de televisión. Es importante retomar los patrones de comportamiento positivos con el levantamiento de las órdenes de permanecer en casa.

El doctor Fox hizo las siguientes recomendaciones:

1. Reconoce e identifica tus malos hábitos

El autor, vendedor y conferencista motivacional, Zig Ziglar, lo explicó de la mejor manera al decir: “El primer paso para resolver un problema es reconocer que existe”.

El paso más importante para romper con los malos hábitos es la aceptación. Tienes que empezar por aceptar que tienes un mal hábito si lo quieres cambiar.

2. Evita los detonantes

Nuestros hábitos son detonados por señales como: la hora, el lugar, los eventos y el estado de ánimo. Al identificar tus detonantes, puedes trabajar en cambiarlos o evitarlos.

Si te percatas de que el aburrimiento es un detonante para que comas o bebas a mitad de la noche, saca esas cosas de tu casa o reemplázalas con opciones más saludables para el momento en que te sientas aburrido. Si tener el control remoto a la mano te hace ver la televisión durante horas sin cesar, piensa en dejar el control en otra habitación.

Tomar medidas extremas puede ayudar a protegerte de las señales que detonan tus malos hábitos y prevenir una recaída.

3. Reemplázalo con un buen hábito

Como se mencionó anteriormente, detener o mantener un hábito no es un planteamiento de todo o nada. No es tan sencillo como dejar de hacer lo que estás haciendo. Nuestros hábitos nos proporcionan un sentido de beneficio o alivio (no obstante, si son buenos o malos para nosotros) que nos ayudan a sobrellevar los detonantes. Pregúntate qué hábitos o comportamientos alternativos podrían proporcionarte una recompensa comparable a la que estás tratando de eliminar. Enfócate en los hábitos nuevos que pueden ayudarte a aliviar el estrés y la ansiedad y que te dejan una sensación positiva sin ocasionar culpas.

Por ejemplo, ¿podrías intercambiar tu serie de televisión por salir a caminar con tu pareja? ¿O en vez de tomarte esa bebida alcohólica, comer unas palomitas de maíz al final de un día estresante?

4. Ten paciencia

Mientras más tiempo hayas tenido un hábito, más tiempo tardarás en cambiarlo. Recuerda que cambiar tus malos hábitos va a requerir de tiempo y práctica. Así es que no te autocastigues ni te des por vencido.

Puede ser muy difícil ver los beneficios a largo plazo o los resultados, así es que podrías crear una herramienta o método para monitorear tu progreso. Puedes utilizar calcomanías, un diario o cualquier sistema que resuene contigo para observar tus avances y mantenerte motivando para que refuerces tus hábitos nuevos.

5. Prepárate para los reveses

Romper con los malos hábitos –e incluso mantener los buenos hábitos–, es difícil. No te autocastigues ni te refugies en hablar contigo mismo negativamente. Prepárate para los reveses y encuentra maneras de retomar el camino.

6. Busca ayuda

Si todos estos cambios hacen que te sientas decaído, no dudes en hablar con un ser querido, un amigo o un especialista en salud conductual (en inglés). Es importante que te cuides a ti mismo.

“Todos podemos tener un mal día, especialmente en estos tiempos”, dijo el doctor Fox. “Está bien que te apoyes en los demás para que te ayuden a superar la situación”, finalizó.

Si tu salud mental está sufriendo o has recaído en un trastorno de uso de sustancias, comunícate con tu doctor o con alguien que se especialice en salud mental y trastornos adictivos. Visita bannerhealth.com para encontrar a un especialista de Banner Health cerca de ti.

Sin embargo, si estás considerando el suicidio o hacerte daño a ti mismo, por favor, llama a la línea para la prevención del suicidio a nivel nacional, National Suicide Prevention Lifeline, al 1-800-273-8255 para que obtengas la ayuda que mereces.

Salud mental Bienestar COVID-19

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