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Cómo Preparar a tu Hijo para una Prueba de COVID-19

Para estas fechas, tus hijos probablemente están muy familiarizados con el nuevo coronavirus, COVID-19, y la importancia del distanciamiento social (en inglés), el lavado de manos y el uso de las mascarillas. Es posible que ya se estén acostumbrando más a las nuevas rutinas y a ver que los demás también se ponen mascarillas.

A pesar de que hayas seguido todas las recomendaciones, ¿qué pasa si alguno de tus hijos está presentando síntomas del virus y necesitan acudir a un sitio de recolección de muestras para realizarle la prueba de diagnóstico de la COVID-19. ¿Sabe qué esperar? ¿Siente temor?

La ansiedad y los miedos en la infancia (en inglés) son una fase normal de su desarrollo. Pero, ¿cómo calmas su ansiedad y su miedo, especialmente si tú también te sientes nervioso?

“Durante estos tiempos de incertidumbre, es importante proporcionar información honesta para calmar el temor a lo desconocido”,  declaró el doctor Michael Young, un pediatra hospitalista y director médico de la división especialistas en pediatría de Banner Pediatric Specialists. “Explicarles qué sucederá, a quién verán y que tú estarás ahí para acompañarlos puede proporcionarles cierta tranquilidad. También es importante conocer la etapa de desarrollo de tu hijo o hija. Si tiene propensión a la ansiedad, puede ser mejor que hablen el mismo día, no con tres días de anticipación”, aconsejó.

Tu hijo o hija seguramente tendrá muchas preguntas a medida en que se acerca la prueba. Nuestros expertos de Banner Health proporcionan algunas sugerencias útiles para ayudar a calmar los temores y preocupaciones que podrían sentir todos los integrantes de la familia.

Cómo Preparar a tu Hijo para la Prueba

Un juego de roles de todo el proceso puede ser muy útil como preparación para la prueba, especialmente cuando se trata de niños más pequeños. A pesar de que es una prueba importante, hacer una dramatización de antemano puede ayudar a disminuir sus temores acerca de la experiencia.

¿Qué es esa “varita mágica” que usan?

El hisopo (también llamado torunda) que se usa para realizar la prueba no es una varita mágica como tal, pero es la herramienta que los doctores emplean para buscar y encontrar virus muy chiquititos que son invisibles y que pueden esconderse en las narices de las personas.

Explícales que el hisopo nasofaríngeo que se utiliza se parece mucho a los cotonetes que hay en casa, sólo que son un poco más largos. Déjales saber que lo sentirán cuando penetre hasta lo profundo de su nariz y que podrían tener una sensación extraña y de picazón por unos momentos. Si tienes cotonetes en casa, déjales ver y sentir uno, pero no permitas que los niños manejen los cotonetes cuando están solos, ya que se pueden lastimar. Los niños también pueden practicar haciendo un frotado nasal en alguno de sus peluches o muñecas favoritos para que sepan qué va a suceder.

“Aplicar el sentido del humor también puede ayudar”, señaló el doctor Young. “Diles que es como si alguien más les estuviera escarbando la nariz o ‘buscando en una mina de oro’ muy profunda”, agregó.

Los superhéroes que llevan mascarillas

Así como sus superhéroes favoritos tienen trajes especiales, los profesionales médicos también se visten para protegernos a nosotros y a sí mismos de los malos como la COVID-19. Descríbeles que las personas que les haran la prueba llevarán puestas mascarillas, batas y caretas y que éstas sirven para que todos nos sintamos mejor.

¡Congelados!

Lo principal que tus hijos deben recordar al preparase para la prueba es que no deben de mover su cabeza para que el personal médico pueda frotar adentro de sus narices con mucho cuidado.

Por lo general, el frotado de ambas fosas nasales demora como 10 segundos, así es que pueden practicar quedándose muy quietos y contando hasta 10 en voz alta.

“Cada fosa tarda alrededor de cinco segundos”, dijo Donna Furlong, enfermera certificada (RN, por sus siglas en inglés) y directora de servicios clínicos. “Una vez que hemos terminado la primera fosa, permitimos que los niños descansen por unos momentos, si así lo requieren, para tallarse la nariz o estornudar y luego frotamos del otro lado”, detalló.

En el caso de los niños más pequeños, puede ayudar que imaginen que Elsa o un malo los ha congelado en un bloque de hielo y que la única manera de que se descongelen es quedándose muy quietecitos hasta que los superhéroes terminen de frotar adentro de sus narices.

¿Dónde se realiza la prueba?

Generalmente, cuando lleguen al sitio de recolección de muestras, tú y tu hijo o hija permanecerán en su automóvil durante la realización de toda la prueba. Déjales saber que tu estarás junto a ellos en todo momento o que se pueden sentar en tus piernas para que los abraces y los cuides durante la prueba.

“Con frecuencia, los niños se pasan al asiento de papá o mamá, entre sus brazos mirando hacia el frente”, comentó Furlong. “Esto permite que el padre de familia abrace a su pequeño durante la prueba para reconfortarlo, pero también impide que el niño quiera sujetar el hisopo o a la persona que está realizando el frotado”, explicó.

Sugerencias Adicionales para Calmar los Temores Durante la Prueba

A pesar de todo lo que prepares a tu hijo o hija, todavía podría estar muy nervioso o asustado durante la prueba. Aquí tienes algunas otras ideas que podrían servir:

  • Lleva un muñeco de peluche, cobija o juguete especial para que el niño sostenga durante la prueba.
  • Escuchen música que los tranquilice.
  • Dile a tu hijo o hija que está bien que no le guste que le vayan a realizar la prueba, pero que pasará más rápidamente que lo que se tarda en lavarse las manos.
  • Si crees que pueda ayudar, cuenten juntos y en voz alta mientras se realiza el frotado nasofaríngeo de cada fosa.

¿Qué pasa después de la prueba?

Una vez que concluya la prueba, pueden despedirse de los héroes, irse a casa, quedarse ahí y descansar.

“Podrían pasar varios días hasta que reciban los resultados, así es que es importante que toda la familia permanezca en casa durante ese tiempo”, manifestó el doctor Young. “Mientras tanto, tomen muchos líquidos, aliméntense sanamente y manténganse conectados. La tecnología nos permite comunicarnos con nuestra familia y amigos sin importar en dónde se encuentren. Recuerden que el aislamiento físico no significa aislamiento social”, subrayó.

El doctor Young también compartió algunas recomendaciones útiles para aliviar las molestias si es que alguno de tus hijos está presentando posibles síntomas de la COVID-19:

  • Alterna acetaminofén con ibuprofeno para niños de 6 meses en adelante si lo requieren para reducir la fiebre, los dolores de cabeza y de cuerpo.
  • Asegúrate de que tus pequeños tengan suficiente reposo y tomen muchos líquidos.
  • Sentir tu cariño y cercanía siempre le ayuda a tus hijos.

“No es raro que los niños presenten conductas regresivas a corto plazo durante una enfermedad”, expresó el doctor Young. “Es común que quieran que los abraces o apapaches más que de costumbre o pueden hacer más berrinches de lo habitual, pero esto suele resolverse cuando pasa la enfermedad”, concluyó.

Para información adicional acerca de la COVID-19, revisa los lineamientos más recientes de los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y vista bannerhealth.com.

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