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Sobrevivir al shock: La perspectiva de un cirujano de quemaduras

El tratamiento de una quemadura grave requiere una unidad exclusiva para quemaduras y un equipo excepcional de profesionales. Para poder tratar a sus pacientes, los profesionales de quemaduras deben ser compasivos, estar muy bien capacitados, ser capaces de trabajar como parte de un equipo y estar listos para ayudar a las personas en el peor día de su vida.

En Greeley, Colorado, encontrará una de estas unidades especializadas en el tercer piso de North Colorado Medical Center. Durante más de 30 años, Western States Burn Center ha tratado a pacientes de Colorado, Idaho, Kansas, Montana, Nebraska, Dakota del Norte, Dakota del Sur y Wyoming.

El ala de pacientes hospitalizados de 10 camas y la clínica para pacientes ambulatorios cuentan con un grupo de profesionales altamente calificados. Lyndsay Deeter, MD, es una de las 2 médicas en WSBC. Comenzó a trabajar en cirugía de quemaduras cuando era residente de tercer año en uno de los centros para quemados más activos del país, Maricopa Medical Center en Phoenix. Su experiencia allí la ayudó a convencerse de que la atención de quemados era el lugar adecuado para ella.

¿Por qué especializarse en atención de quemados?

American Burn Association informa que, en 2016, se brindó tratamiento para 486,000 lesiones por quemaduras, las cuales incluyeron 40,000 hospitalizaciones. De esas hospitalizaciones, aproximadamente 30,000 fueron atendidas en un centro especializado en quemaduras. Según una publicación de Health Policy Research Institute del Colegio Americano de Cirujanos, solo había 123 centros de quemados en los Estados Unidos en 2011, un número que ha disminuido constantemente de la cantidad inicial de 180 en 1976. 

Como residente de tercer año, la Dra. Deeter estaba a cargo de la guardia de quemados en Maricopa Medical Center. En la guardia, tal vez había entre 30 y 50 pacientes a la vez, y si bien ella aprendía mucho de su trabajo y lo disfrutaba, recuerda la noche que cimentó su decisión de dedicarse a la cirugía de quemaduras.

“Tuve un paciente que ingresó con el 90 % del cuerpo quemado”, cuenta la Dra. Deeter. En perspectiva, las quemaduras graves son aquellas que afectan el 20 % del área total de la superficie corporal, y por cada 1 % de área quemada, los pacientes quedarán internados durante al menos un día. Este paciente enfrentaba una recuperación larga y difícil.

Pero ya había demostrado que era fuerte. Había nacido con una sola pierna normal, pero superó cualquier obstáculo que enfrentó y se convirtió en un vaquero de rodeo gracias a una prótesis. En esa fatídica noche, su casa se incendió.

A medida que la casa familiar se quemaba, el vaquero ayudó a su familia a ponerse a salvo. Sin embargo, mientras intentaba salir, el piso se derrumbó y quedó atrapado en el fuego. 

“Durante los dos primeros meses que lo atendí cuando estaba de guardia, él no respondía”, dice la Dra. Deeter. “Estaba intubado. Tenía una sonda de respiración. Le habían realizado una traqueotomía y tomaba muchos medicamentos”.

La Dra. Deeter lo trató durante dos meses antes de que terminara su servicio, y ella continuó con su rotación en Portland, Oregón. En la medida de lo posible, seguía al tanto del paciente y hasta llegó a ver un video de él dando sus primeros pasos tras el accidente.

Cuando su rotación la llevó de regreso a Maricopa, la Dra. Deeter fue a visitar al paciente y a su esposa a la habitación del hospital. La esposa presentó a la Dra. Deeter, y ella comenzó a hablar con el paciente. Él dijo: “No conozco su cara, pero conozco su voz”.

En ese momento, la Dra. Deeter sabía a qué quería dedicarse.

“Uno tiene que cuidar a los más grandes y a los más jóvenes”, explica la Dra. Deeter. “Uno puede hacer muchas cosas buenas en el peor momento de algunas personas.”

Las recompensas de la atención de quemados

Poco después de que la Dra. Deeter terminara su período de formación en junio de 2015, comenzó a trabajar en Western States Burn Center. Si bien Western States tal vez no sea un centro tan concurrido como su estancia anterior, el trabajo es igual de gratificante. 

La Dra. Deeter explica que la atención de quemados requiere un equipo multidisciplinario para ayudar al paciente a recuperarse. El equipo de WSBC incluye cirujanos, enfermeras, proveedores de prácticas avanzadas, trabajadores sociales, nutricionistas, farmacéuticos, especialistas en prevención de infecciones, fisioterapeutas y terapistas ocupacionales, un capellán y consejeros. 

Para la Dra. Deeter, trabajar junto al equipo para ayudar a los pacientes a superar sus obstáculos es uno de los aspectos más gratificantes de su trabajo. Cuando ella trata a un paciente que sufrió quemaduras graves, uno de sus días preferidos es el momento en que el paciente se pone de pie, algo que algunas personas dan por hecho.

“Mi día preferido para cualquiera de nuestros pacientes es el primer día en que pueden ponerse de pie. Se produce un cambio muy importante porque la persona pasa de estar enferma y a punto de morir (cuando tratamos de mantenerla con vida) a la fase de rehabilitación”, cuenta la Dra. Deeter. “Ahora estamos avanzando hacia esta recuperación, esta supervivencia, y ayudamos a los pacientes a decidir qué van a hacer con esa supervivencia a partir de una lesión catastrófica”.

Todo el equipo de quemados espera con ansias ver a los pacientes regresar a la unidad, sanos y felices. El equipo y el paciente trabajan muy duro para lograr una mejoría. De hecho, la Dra. Deeter les dice a los pacientes que mientras estén en la unidad de quemados, la recuperación es su trabajo de tiempo completo.

Sin embargo, por mucho que el equipo trabaje para ayudar a sanar a sus pacientes, hay casos en los que los desafíos son demasiado grandes.

Los desafíos de la atención de quemados

La Dra. Deeter y el equipo de atención de quemados saben que hay algunos casos que quizás no terminan de la manera que ellos desean. Desafortunadamente, esto se relaciona con la gravedad de las lesiones. 

“Por supuesto, todo nuestro equipo está enfocado en ayudar a los pacientes y obtener nuestros mejores resultados”, asegura la Dra. Deeter. “Es muy decepcionante y desgarrador cuando eso no sucede y la situación no evoluciona como queremos.”

En algunos casos, el paciente está en estado crítico y la familia decide retirar la atención. Incluso con los avances en la atención de quemados y un equipo de élite, hay algunos casos en que lo mejor no es suficiente para el paciente y la familia. No obstante, los casos más difíciles son cuando la Dra. Deeter y su equipo tienen un paciente con resultados inesperados o peores de lo esperado.

Incluso después del tratamiento, hay un largo camino de recuperación. No solo hay lesiones físicas, sino que se debe superar el daño emocional del trauma. La Dra. Deeter señala que algunos de los pacientes presentan trastorno de estrés postraumático, mientras que otros sufren de trastorno de estrés agudo. Los consejeros del equipo trabajan con los pacientes en estos temas, pero el problema sigue allí.

Y es por eso que la Dra. Deeter quiere que las personas piensen en cómo se trata a los pacientes con quemaduras catastróficas una vez que dejan el tratamiento.

“Las personas miran fijamente. Hacen preguntas. Son maleducadas”, asegura la Dra. Deeter. “Tenemos que tratar de ver a los pacientes no por sus quemaduras, sino por lo hermosos que son al superar esa lesión, por contar con esa capacidad de supervivencia y por tener el placer de salir y encontrar su nueva normalidad.”

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