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Cuando hay un problema en los vasos sanguíneos | Un vistazo a las EAP

El sistema vascular humano—, también llamado sistema circulatorio—lleva transporte y entrega nutrientes y oxígeno a todas las partes del cuerpo. El corazón bombea la sangre y esta viaja a través de miles de kilómetros de—arterias, venas y capilares. Y al igual que en el resto del cuerpo, algo puede fallar.

La enfermedad vascular periférica (EVP) afecta a los vasos sanguíneos que están alejados del corazón y el cerebro. Un tipo de EVP es la enfermedad arterial periférica (EAP), que afecta a las arterias que suministran sangre rica en oxígeno a su cuerpo. Para que entendamos mejor la EAP, Cecil Vaughn, doctor y cirujano vascular que trata a pacientes en el Banner Thunderbird Medical Center, nos explica en qué consiste la enfermedad.

¿Qué es la EAP?

El Dr. Vaughn dice que la EAP es una afección causada por la acumulación de placa en las arterias, lo que se conoce como aterosclerosis, que estrecha la arteria y causa un bloqueo parcial o completo. Esta acumulación de placa puede afectar a las arterias del corazón, el cerebro, el abdomen, los brazos o las piernas. Sin embargo, las piernas suelen ser la parte más comúnmente afectada de acuerdo con la Asociación Estadounidense del Corazón.

Los pacientes con EAP pueden presentar multitud de síntomas o no presentar ninguno.

“"Se estima que hay 3 veces más pacientes con EAP asintomáticos que sintomáticos",” dice el Dr. Vaughn.

Cuando aparecen síntomas, los pacientes se suelen quejar de dolor en las piernas al caminar o al hacer ejercicio. El Dr. Vaughn explica que a esto se le denomina claudicación y que lo provoca un flujo insuficiente de sangre en los músculos afectados. Este dolor mejora con el descanso y puede ser de moderado a intenso, en función de cuántas obstrucciones tenga y de cuánto use la pierna.

Otro signo de la EAP es la isquemia crítica de los miembros inferiores. El Dr. Vaughn explica que esto ocurre cuando la circulación sanguínea está tan restringida por las obstrucciones que el tejido está en peligro. En algunos casos, pueden desarrollarse úlceras o gangrena y, si no se trata, puede ser necesario amputar.

¿Quién sufre de EAP? El Dr. Vaughn dice que los datos del censo de 2010 sugieren que las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de desarrollar EAP. También suele afectar a personas mayores de 50 años; el Dr. Vaughn estima que la EAP afecta a un 10 % de la población mayor de 55 años.

“Sin embargo, la EAP puede afectar y, de hecho, afecta también a personas más jóvenes",” dice el Dr. Vaughn. “Sobre todo a aquellos que presentan enfermedades concomitantes significativas como diabetes, enfermedad cardíaca o hipertensión.”

Entre los factores de riesgo más comunes de la EAP se encuentran el consumo de tabaco, la hipertensión, el colesterol alto, la diabetes y factores hereditarios.

Diagnóstico y tratamiento de EAP

Para que un médico pueda determinar si sufre de EAP, deberá realizarse una exploración física y tendrá que aportar un historial médico detallado.’ Además, es posible que se le realice un índice tobillo-brazo (ITB), que mide la diferencia de presión sanguínea en el brazo y en la pierna. Puede que el médico solicite también una ecografía en busca de obstrucciones y para determinar la gravedad del problema.

Las pruebas más invasivas, como la angiografía por tomografía computarizada, la angiografía por resonancia magnética y la angiografía con catéter, solo se utilizan cuando el médico se está planteando realizar una intervención. La buena noticia es que no todos los pacientes tendrán que someterse a un procedimiento invasivo para tratar su EAP.

“"La primera opción de tratamiento consiste en modificar los factores de riesgo, dejar de fumar, perder peso y aplicar tratamiento farmacológico",” dice el Dr. Vaughn. “El objetivo de los medicamentos es retrasar la progresión de la enfermedad y posiblemente alguna regresión.”

El Dr. Vaughn dice que entre los medicamentos que se suelen recetar para mejorar la EAP se encuentran tratamiento antiplaquetario, medicamentos hipolipemiantes, control glucémico y control hipertensivo.

En algunos casos el médico recomendará la cirugía. Normalmente, esta solución se recomendará a pacientes que presenten dolor durante el descanso, úlceras en la piel o dolor que no se puede controlar con tratamientos no invasivos.

¿Qué tratamientos quirúrgicos hay disponibles? El Dr. Vaughn dice que entre los tratamientos disponibles se encuentran un procedimiento quirúrgico, una cirugía de derivación, un procedimiento mínimamente invasivo— (angioplastia), stents y aterectomía.

Para ayudar a prevenir la EAP, el Dr. Vaughn dice que controlar los factores de riesgo asociados debería ser una prioridad. Esto significa mantener la presión sanguínea y el colesterol en niveles saludables y controlar la diabetes. Sin embargo, no debe pasarse por alto la última sugerencia del Dr. Vaughn.’

“"Dejar de fumar es lo mejor que pueden hacer los pacientes para ayudarse a sí mismos",” dice el Dr. Vaughn.

Lea nuestra publicación, No más excusas: deje de fumar ahora, para obtener una serie de consejos sobre cómo acabar con este hábito.

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