El cáncer y la inflamación pueden causar muchos de los mismos síntomas, como dolor, hinchazón, fatiga y cambios en la sensación corporal. Esta coincidencia puede dificultar el diagnóstico cuando se presentan síntomas.
En la mayoría de los casos, la causa de estos síntomas es la inflamación (no el cáncer). Es importante comprender la diferencia y saber cuándo buscar atención médica.
Aquí encontrará más información sobre cómo la inflamación y el cáncer pueden estar relacionados, cómo los profesionales de la salud determinan la causa y qué síntomas merecen una atención especial.
¿Qué es la inflamación?
La inflamación es la respuesta natural del cuerpo ante una lesión, irritación o infección. «Ya sea que el desencadenante sea una infección, una enfermedad autoinmune o, con menos frecuencia, cáncer, la alarma puede sonar de forma similar», afirmó el DoctorManpreet Chadha , oncólogo médico del Banner MD Anderson Cancer Center.
Cuando algo daña los tejidos del cuerpo, el sistema inmunitario activa los sangre blancos e inicia otros procesos para responder. Esta respuesta puede causar enrojecimiento, calor, hinchazón y molestias mientras el cuerpo trabaja para sanar.
La inflamación puede ser:
- A corto plazo (agudo), como cuando te cortas un dedo o te da la influenza.
- A largo plazo (crónico), como en el caso de enfermedades autoinmunes, infecciones crónicas o irritación persistente.
“A corto plazo, la inflamación es beneficiosa. Nos ayuda a combatir las infecciones y a reparar los daños”, explicó el Dr. Chadha. “Los problemas surgen cuando la inflamación se vuelve crónica y nunca desaparece por completo”.
¿Qué es el cáncer?
El cáncer es una enfermedad que se produce cuando las células anormales crecen y se dividen sin control. Estas células pueden formar una masa (tumor) o afectar la sangre y los órganos de otras maneras. Con el tiempo, el cáncer puede dañar los tejidos cercanos y, en ocasiones, extenderse a otras partes del cuerpo.
El cáncer suele crecer lentamente, a veces a lo largo de años. En sus primeras etapas, puede que no cause ningún síntoma perceptible.
En la mayoría de los casos, los síntomas se deben a infecciones, lesiones leves o afecciones inflamatorias crónicas, no al cáncer en sí. Aun así, es importante prestar atención a cualquier cambio y consultar con un profesional de la salud si algo no le parece bien.
Por qué el cáncer y la inflamación pueden sentirse igual
Tanto la inflamación como el cáncer involucran al sistema inmunológico.
Cuando se tiene una infección, una enfermedad autoinmune o una lesión, las respuestas inflamatorias del sistema inmunitario provocan hinchazón, dolor y fatiga como parte del proceso de curación.
El cáncer puede manipular esta respuesta del sistema inmunitario. Los tumores pueden liberar las mismas señales inflamatorias y crear un entorno inflamado alrededor del cáncer. Por lo tanto, la respuesta del cuerpo a un tumor puede ser muy similar a su respuesta a una infección o a un brote autoinmune.
Síntomas que pueden superponerse
Tanto en casos de inflamación como de cáncer, es posible que observe lo siguiente:
- Dolor o malestar
- Hinchazón o bultos, incluidos ganglios linfáticos agrandados.
- Fatiga
- Fiebre o sudores nocturnos
- Cambios en el apetito
- Pérdida de peso inexplicable
- Cambios en la piel, como enrojecimiento, calor o erupciones.
- En general, me siento mal.
Estos síntomas son comunes y generalmente no son causados por cáncer. Sin embargo, es recomendable prestarles atención.
Cómo los médicos distinguen la diferencia
Dado que el cáncer y la inflamación pueden tener síntomas similares, puede ser necesario seguir varios pasos para determinar la causa. Los profesionales de la salud comienzan con lo básico y solicitan pruebas más especializadas si es necesario.
Pueden seguir estos pasos:
- Historial médico y síntomas: Su médico le preguntará cuándo comenzaron sus síntomas, cómo han cambiado con el tiempo y si existe algún desencadenante claro, como una infección, una lesión o un nuevo medicamento.
- Examen físico: Examinarán la zona que le molesta y buscarán signos como ganglios linfáticos inflamados, sensibilidad al tacto, erupciones cutáneas o un órgano que sea más grande de lo normal.
- Pruebas de laboratorio: Los análisis de sangre pueden detectar signos de infección, inflamación o células sangre anormales.
- Pruebas de imagen: Dependiendo de sus síntomas, su médico puede solicitar pruebas como radiografías, ecografías, tomografías computarizadas (TC), tomografías por emisión de positrones (PET) o resonancias magnéticas (RM) para examinar el interior de su cuerpo.
- Biopsia: Si un bulto, masa o área anormal parece sospechosa, pueden recomendar una biopsia (tomar una pequeña muestra de tejido para examinarla bajo un microscopio) para determinar si se trata de inflamación o cáncer.
“El diagnóstico suele ser un proceso gradual, no una sola prueba”, dijo el Dr. Chadha. “A veces se necesita tiempo y una combinación de resultados para saber con certeza qué está causando los síntomas”.
Cuándo los síntomas pueden necesitar una evaluación más exhaustiva
No todos los dolores o síntomas requieren una evaluación oncológica. Sin embargo, debe consultar a un profesional de la salud si nota síntomas como los siguientes:
- No mejoran con el tiempo.
- Sigue volviendo
- Empeorar en lugar de mejorar
- Son nuevos y persistentes sin una causa clara.
- No sigas tus patrones habituales
- No responden a los tratamientos típicos.
Síntomas que no debes ignorar
Consulte con un profesional de la salud si nota lo siguiente:
- Pérdida de peso inexplicable
- Dolor persistente, especialmente si le dificulta dormir o realizar sus actividades diarias.
- Fatiga que no mejora al descansar.
- Un bulto o hinchazón que no desaparece después de dos o tres semanas, especialmente si es firme o está creciendo.
- Fiebre o sudores nocturnos sin causa conocida.
- Cambios en sus hábitos intestinales o vejiga
- Tos o dificultad para tragar
- Sangrado inexplicable, como sangre en las heces, la orina o la flema.
Estas señales de advertencia no significan que tengas cáncer. Muchas otras afecciones pueden causarlas. Pero sí indican que tu cuerpo necesita atención.
Por qué es importante la evaluación temprana
Hacer revisar los síntomas a tiempo puede:
- Ayuda a descartar afecciones graves.
- Encuentre las causas cuanto antes para poder comenzar con la atención adecuada.
- Detectar el cáncer en una etapa temprana
“Una evaluación temprana no solo significa un tratamiento más temprano. A menudo, también implica un tratamiento menos agresivo, menos efectos secundarios y una mejor calidad de vida”, afirmó el Dr. Chadha.
En resumen
El cáncer y la inflamación pueden causar síntomas similares porque el cuerpo utiliza muchas de las mismas señales de alarma para ambos. En la mayoría de los casos, estas alarmas se deben a causas más comunes y menos graves. Pero si algo no mejora o nota algo diferente, consultar con un profesional de la salud puede ayudarle a obtener respuestas y saber qué hacer a continuación.
Si presenta síntomas que no le parecen normales, un profesional de Banner Health puede revisar sus inquietudes, solicitar las pruebas necesarias y ponerle en contacto con especialistas en cáncer si fuera preciso.
Preguntas frecuentes sobre los síntomas del cáncer y la inflamación.
¿Puede la inflamación tener síntomas similares a los del cáncer?
Sí. Muchos síntomas se superponen, por eso es importante la evaluación.
¿La mayoría de los síntomas son causados por el cáncer?
No. La mayoría de los síntomas están relacionados con afecciones menos graves.
¿Cómo descartan los médicos el cáncer?
Mediante exámenes, pruebas y, en ocasiones, imágenes o biopsia.
¿Cuándo debo consultar a un doctor?
Si los síntomas persisten, empeoran o no tienen una causa clara.