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Linfoma no Hodgkin

¿Qué es el linfoma no Hodgkin?

El linfoma no Hodgkin (LNH) es un tipo de cáncer de sangre que se origina en una parte del sistema inmunitario llamada sistema linfático, que incluye los ganglios linfáticos, el bazo y la médula ósea. En el LNH, un tipo de sangre blanco (linfocitos) se reproduce de forma descontrolada.

No se sabe con certeza qué causa el linfoma no Hodgkin (LNH), pero las infecciones, los antecedentes familiares y algunas afecciones del sistema inmunitario pueden aumentar el riesgo. Si le diagnostican LNH, puede acudir al Banner MD Anderson Cancer Center para recibir un tratamiento personalizado.

El LNH se refiere a más de 70 tipos de cáncer que afectan diferentes partes del sistema linfático. No es lo mismo que el linfoma de Hodgkin . El LNH tiene muchos subtipos, que se dividen en dos grupos principales.

Linfomas indolentes (de crecimiento lento)

Dado que estos tipos crecen lentamente, pueden no causar síntomas durante años. Pueden ser más difíciles de curar, pero con tratamiento se puede vivir con ellos durante mucho tiempo. Los subtipos de linfomas indolentes incluyen:

  • Linfoma folicular: Este es el tipo más común de linfoma no Hodgkin indolente. Comienza en los ganglios linfáticos y a menudo se disemina al bazo y la médula ósea. Generalmente afecta a adultos mayores.
  • Linfoma de la zona marginal: Este tipo de linfoma puede afectar al bazo, los ganglios linfáticos u otros órganos. Generalmente se asocia con infecciones.
  • Linfoma de tejido linfoide asociado a mucosas (MALT): Este tipo poco frecuente de linfoma de la zona marginal suele desarrollarse en el estómago, el tracto digestivo u otras zonas con presencia de mucosidad. Está relacionado con la inflamación crónica o la infección por H. pylori.
  • Leucemia linfocítica crónica (LLC)/Linfoma linfocítico pequeño (LLP): Estas dos formas de linfoma no Hodgkin (LNH) estrechamente relacionadas suelen desarrollarse lentamente y es posible que no requieran tratamiento inmediato. La LLC afecta la sangre y la médula ósea, mientras que el LLP afecta los ganglios linfáticos.

Linfomas agresivos (de rápido crecimiento)

Estos linfomas pueden crecer y propagarse rápidamente, pero pueden responder mejor al tratamiento que los linfomas indolentes. Es importante comenzar el tratamiento cuanto antes. Los subtipos incluyen:

  • Linfoma difuso de células B grandes (LDCBG): Este es el tipo más común de linfoma no Hodgkin agresivo. Puede aparecer a cualquier edad y desarrollarse en los ganglios linfáticos, el bazo u otros órganos. La quimioterapia puede tratarlo.
  • Linfoma de células del manto (LCM): Un tipo raro de linfoma no Hodgkin (LNH) que puede ser de crecimiento lento o agresivo. Generalmente se diagnostica en una etapa avanzada y requiere tratamiento intensivo.
  • Linfoma de Burkitt: Este linfoma de rápido crecimiento es más común en niños y adultos jóvenes y puede estar relacionado con infecciones como el virus de Epstein-Barr (VEB). Puede requerir quimioterapia intensiva.

Otros subtipos raros de linfoma no Hodgkin

Entre los subtipos raros de linfoma no Hodgkin se incluyen:

  • Linfomas de células T: Los linfomas de células T se desarrollan a partir de un tipo de sangre blanco llamado linfocito T. Pueden ser agresivos y requerir tratamientos especializados.
  • Linfoma de células T periféricas (LCTP): Este tipo de linfoma no Hodgkin (LNH), poco frecuente y agresivo, también afecta a los linfocitos T. Su pronóstico es desfavorable si no se trata precozmente.
  • Linfoma anaplásico de células grandes (ALCL): Este tipo poco frecuente de linfoma de células T suele afectar a niños o adultos jóvenes. El ALCL a veces se puede tratar eficazmente, pero también puede ser agresivo. Un tipo especial, denominado ALCL asociado a implantes mamarios (BIA-ALCL), puede desarrollarse en el tejido cicatricial alrededor de los implantes mamarios, especialmente los texturizados. Este tipo también es poco frecuente y no se considera cáncer de mama.
  • Linfomas cutáneos de células T (LCCT): Linfomas de células T que se desarrollan en la piel. Su gravedad puede variar desde benigna hasta muy agresiva. El tratamiento dependerá del tipo de LCCT y de la zona de la piel afectada.

Síntomas del linfoma no Hodgkin

Sus síntomas pueden variar según el tipo de linfoma que tenga, su grado de avance y otros factores. Algunos síntomas comunes incluyen:

  • Ganglios linfáticos inflamados en el cuello, las axilas o la ingle.
  • Pérdida de peso inexplicable
  • Fiebre o sudores nocturnos
  • Fatiga o sensación de cansancio incluso después de haber descansado.
  • Dolor o sensación de plenitud abdominal
  • Dolor en el pecho o dificultad para respirar
  • Picazón en la piel

Si nota alguno de estos síntomas, póngase en contacto con un profesional sanitario.

Causas y factores de riesgo del linfoma no Hodgkin

Se puede desarrollar linfoma no Hodgkin (LNH) cuando el cuerpo produce demasiados sangre blancos, pero los investigadores desconocen la razón por la que esto ocurre.

Si bien cualquier persona puede desarrollar linfoma no Hodgkin (LNH), estos factores pueden aumentar el riesgo:

  • Tener más de 60 años
  • Ser hombre
  • Tener afecciones como el VHI/ SIDA u otras afecciones médicas que puedan debilitar el sistema inmunitario.
  • Tomar tratamientos como quimioterapia o medicamentos inmunosupresores
  • Tener algunas infecciones virales, como el virus de Epstein-Barr (VEB), el virus linfotrópico T humano (HTLV) o H. pylori.
  • Exposición prolongada a pesticidas y disolventes

Diagnóstico de linfoma no Hodgkin

El linfoma no Hodgkin (LNH) puede afectar a los ganglios linfáticos, los vasos linfáticos, las adenoides, las amígdalas, el bazo, el timo o la médula ósea.

Para diagnosticar el linfoma no Hodgkin (LNH), su médico puede:

  • Pregunte sobre su historial médico y sus síntomas.
  • Realice un examen físico y compruebe si hay signos de ganglios linfáticos inflamados.
  • Solicite análisis de sangre para evaluar su estado de salud general y detectar cualquier anomalía.
  • Se recomienda realizar pruebas de imagen como ecografías, radiografías, tomografías computarizadas o tomografías por emisión de positrones (PET) para detectar signos de la enfermedad y comprobar si se ha propagado.
  • Realizar una biopsia y extraer una pequeña muestra de ganglio linfático u otro tejido para su análisis en un laboratorio.
  • Solicite una biopsia de médula ósea para detectar células de linfoma.
  • Se recomienda una punción lumbar si existe la posibilidad de que el linfoma haya alcanzado el líquido que rodea la médula espinal.
  • Utilice pruebas moleculares o genéticas para determinar el subtipo de linfoma no Hodgkin y ayudar a orientar las decisiones de tratamiento.

Etapas del linfoma no Hodgkin

El linfoma no Hodgkin se clasifica en función de su grado de propagación:

  • Etapa 1: El linfoma se encuentra en un ganglio linfático o en un área fuera de los ganglios linfáticos.
  • Etapa 2: El linfoma se encuentra en dos o más ganglios linfáticos del mismo lado del diafragma (un músculo grande situado debajo de los pulmones que ayuda a respirar).
  • Etapa 3: El linfoma se encuentra en los ganglios linfáticos a ambos lados del diafragma.
  • Etapa 4: El linfoma se ha extendido a otros órganos, como el hígado, los pulmones o la médula ósea.

Opciones de tratamiento para el linfoma no Hodgkin

El tratamiento depende de su subtipo, estadio y estado de salud general. Las opciones incluyen:

  • Vigilancia activa: Su médico podría monitorearlo de cerca si tiene un tipo de linfoma no Hodgkin de crecimiento lento y sin síntomas. Es posible que no necesite tratamiento de inmediato.
  • Quimioterapia: Este tratamiento común para el linfoma no Hodgkin agresivo utiliza fármacos para destruir las células cancerosas en todo el cuerpo.
  • Radioterapia: Este tratamiento se dirige al linfoma en una zona específica. También puede utilizarse después de la quimioterapia.
  • Inmunoterapia: Este tratamiento refuerza el sistema inmunitario para ayudar a combatir las células del linfoma.
  • Terapia dirigida: Estos fármacos atacan ciertas células cancerosas.
  • Trasplante de células madre o de médula ósea: Estos tratamientos reemplazan la médula ósea dañada con células sanas. Pueden utilizarse después de quimioterapia de alta dosis.
  • Terapia con células T CAR: Este tratamiento más reciente modifica las células T para combatir mejor el linfoma.
  • Ensayos clínicos : Es posible que puedas probar nuevas opciones de tratamiento.

Los tratamientos pueden tener diversos efectos secundarios . Su médico puede ayudarle a controlarlos.

Pronóstico y tasas de supervivencia

El pronóstico del linfoma no Hodgkin depende de factores como el subtipo, la etapa en la que se diagnostica y el estado de salud general del paciente. El diagnóstico precoz es fundamental para mejorar el pronóstico y las probabilidades de supervivencia.

Las formas agresivas de linfoma no Hodgkin (LNH) tienden a responder mejor al tratamiento y tienen una mayor tasa de curación. Los tipos indolentes pueden ser más difíciles de curar, pero se pueden controlar con el tiempo.

Cómo afrontar el linfoma no Hodgkin

Recibir un diagnóstico de cáncer puede ser abrumador tanto física como emocionalmente. Aquí te presentamos algunas maneras de afrontar estos desafíos:

  • Apoyo emocional: Considere la posibilidad de buscar asesoramiento o terapia y unirse a grupos de apoyo presenciales o en línea. El apoyo de otras personas puede ayudarle a manejar el miedo, el estrés, la ansiedad y otras emociones que pueda sentir.
  • Rehabilitación física: El tratamiento contra el cáncer puede afectar negativamente a su cuerpo, y la rehabilitación puede ayudarle a recuperar fuerzas y energía.
  • Ajustes en el estilo de vida: Llevar una dieta equilibrada , mantenerse activo y controlar el estrés pueden ayudarle a recuperarse y a sentirse lo mejor posible.

Recibir atención

El linfoma no Hodgkin puede ser complicado, pero un diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado pueden mejorar las probabilidades de un buen pronóstico.

En el Banner MD Anderson Cancer Center, brindamos atención integral y compasiva a pacientes con linfoma no Hodgkin. Nuestros oncólogos, hematólogos y personal de apoyo trabajan en conjunto para desarrollar un plan de tratamiento adaptado a sus necesidades.

Nuestro enfoque también incluye apoyo emocional, nutricional y de rehabilitación para ayudarle en cada etapa de su proceso.

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