Pasaste mucho tiempo observando cada movimiento de tu recién nacido. Si un brazo parece más débil o no se mueve como el otro, puede ser preocupante. En algunos casos, podría tratarse de una lesión del plexo braquial sufrida durante el parto. Estas lesiones pueden ocurrir durante el alumbramiento.
La mayoría de los bebés se recuperan con el tiempo, la terapia o la cirugía. En Banner Health, nuestros especialistas pediátricos evalúan la lesión de su hijo, monitorean la recuperación y el crecimiento de los nervios y crean un plan de tratamiento personalizado. Nuestro objetivo es ayudar a su hijo a lograr una amplitud de movimiento completa.
¿Qué es una lesión del plexo braquial al nacer?
El plexo braquial es un grupo de nervios densamente agrupados. Estos nervios se originan en el cuello del bebé, atraviesan el hombro y bajan por el brazo. Controlan el movimiento y la sensibilidad del hombro, el brazo y la mano mediante el envío de señales desde la médula espinal a los músculos.
Una lesión del plexo braquial durante el parto ocurre cuando estos nervios se estiran, se comprimen o se desgarran. Esto puede dificultar que el bebé mueva el brazo y afectar su sensibilidad.
¿Qué causa esta lesión?
Las lesiones del plexo braquial pueden producirse durante partos difíciles, especialmente cuando se ejerce una presión adicional sobre los hombros del bebé.
Algunos factores pueden aumentar el riesgo:
- Distocia de hombros (cuando los hombros del bebé se quedan atascados detrás del hueso pélvico de la madre)
- Un bebé más grande que el promedio
- Un trabajo largo o difícil
- Parto de nalgas (cuando el bebé sale primero de los pies o de las nalgas)
- Utilizando fórceps o un extractor de vacío.
Es importante saber que esta lesión no siempre se puede prevenir. Estas cosas pueden ocurrir incluso en partos normales y cuidadosos.
Tipos de lesiones del plexo braquial
Las lesiones del plexo braquial durante el parto suelen clasificarse según la gravedad del daño nervioso y la parte de la red nerviosa afectada.
Según la gravedad (el nervio está dañado)
- Neuropraxia (lesión por estiramiento): Este es el tipo más común y leve. El nervio se estira, pero no se rompe. Muchos bebés se recuperan por completo en semanas o meses.
- Neuroma: Esto ocurre cuando un nervio dañado intenta sanar, pero se forma tejido cicatricial que lo impide. La cicatriz bloquea algunas de las señales nerviosas. Es posible que su bebé recupere algunos movimientos, pero no todos.
- Rotura: Una rotura significa que el nervio se desgarra, pero el desgarro no se produce en la médula espinal. Las roturas generalmente no sanan por sí solas. A menudo se requiere cirugía para reparar el nervio mediante un injerto de otra parte del cuerpo.
- Avulsión: Este es el tipo más grave. El nervio se arranca de la médula espinal. Las avulsiones no se curan por sí solas ni se pueden suturar. El tejido dañado debe reemplazarse quirúrgicamente mediante un trasplante de nervio (tomando un nervio sano de otra zona para que cumpla la función).
Según su ubicación (qué nervios se ven afectados)
- Parálisis de Erb (lesión del plexo braquial superior): La lesión en la parte superior del plexo braquial se denomina parálisis de Erb. Esta es la forma más común. El niño suele presentar debilidad en los músculos del hombro y el bíceps.
- Parálisis de Klumpke (lesión del plexo braquial inferior): La lesión que afecta únicamente a la parte inferior del plexo braquial se denomina parálisis de Klumpke. Este tipo afecta a los nervios que controlan el antebrazo y la mano.
- Parálisis del plexo braquial (afectación de todos los nervios): Si todos los nervios están afectados, se denomina parálisis del plexo braquial. Este es el tipo más grave. Los niños pueden no tener movimiento en el hombro, el brazo o la mano.
Síntomas de lesión del plexo braquial al nacer
La mayoría de las lesiones del plexo braquial se detectan durante el primer o segundo día después del nacimiento. Estos son algunos signos que podrías notar:
- Tu bebé no mueve un brazo.
- Un brazo cuelga flácido a un lado.
- El brazo se dobla de una manera extraña.
- Tu bebé tiene un agarre débil en una mano.
- El brazo afectado no se mueve durante el reflejo de sobresalto (reflejo de Moro).
- Tu bebé parece preferir un brazo al otro.
- Los músculos de un lado se sienten blandos o débiles.
La mayoría de los recién nacidos con daño en el plexo braquial no sienten dolor. Sin embargo, el daño nervioso podría requerir revisiones y tratamiento adicionales. Si su bebé aún no puede mover el brazo después de unas semanas, llame a su médico. La atención temprana es fundamental.
¿Cómo se diagnostica una lesión del plexo braquial al nacer?
Si el médico de su hijo sospecha que su bebé tiene una lesión del plexo braquial, comenzará con un examen físico minucioso. Observará cómo se mueve su bebé. Examinará suavemente cada músculo. Comprobará los reflejos y la sensibilidad en el brazo.
Además de un examen físico, es posible que su bebé también necesite algunas pruebas, como por ejemplo:
- Radiografías para comprobar si hay fracturas en el hombro o la clavícula.
- Ecografía para examinar los tejidos blandos.
- Se realiza una resonancia magnética (RM) para ver los nervios con mayor claridad.
- EMG (electromiografía) para comprobar la eficacia con la que los nervios envían señales a los músculos.
Tratamiento de la lesión del plexo braquial durante el parto
La mayoría de los bebés mejoran con el tiempo y el tratamiento. Aproximadamente nueve de cada diez bebés se recuperan sin cirugía.
El equipo de atención de su bebé puede incluir a los siguientes especialistas:
Tratamiento no quirúrgico
- Observación atenta: Muchas lesiones nerviosas se curan por sí solas en los primeros meses. El equipo médico revisará a su bebé con frecuencia para ver cómo evoluciona.
- Fisioterapia: Un fisioterapeuta le enseñará ejercicios suaves para hacer con su bebé en casa. Estos ejercicios mantienen las articulaciones flexibles y los músculos activos. Es muy importante comenzar la terapia cuanto antes. Incluso unos pocos minutos al día pueden ser de gran ayuda.
- Terapia ocupacional: A medida que su bebé crece, un terapeuta ocupacional puede ayudarle a aprender a usar el brazo y la mano para las tareas cotidianas.
Cirugía
Si su bebé no mejora entre los 3 y los 9 meses de edad, es posible que necesite cirugía. La cirugía de nervios puede reparar, reemplazar o reconstruir los nervios dañados. Los niños mayores también pueden necesitar cirugía de músculos o tendones para mejorar su movilidad.
Los procedimientos pueden incluir:
- Cirugía de nervios: Consiste en injertos nerviosos para reemplazar nervios dañados o en transferencias de nervios.
- Transferencias musculares y tendinosas: Los músculos y tendones pueden ser reubicados para mejorar el movimiento y el control.
- Osteotomía: Consiste en reposicionar quirúrgicamente los huesos para mejorar la alineación de la mano y el brazo.
- Reducción abierta de la articulación del hombro: Esta cirugía estabiliza el hombro reduciendo las dislocaciones y tensando los tejidos circundantes.
Atención continua
Algunos niños necesitan cuidados durante años a medida que crecen, dependiendo de la gravedad de la lesión. La mayoría de los niños desarrollan una función normal o casi normal del brazo sin necesidad de cirugía.
Cómo puedes ayudar a tu bebé en casa
Puedes ayudar a tu bebé de la siguiente manera:
- Realizar los ejercicios diarios según las instrucciones.
- Animar a tu bebé a usar ambos brazos durante el juego.
- Asistir a todas las visitas de seguimiento.
- Observar los cambios en el movimiento.
¿Cuándo debo consultar a un doctor?
Si observa alguno de estos síntomas, programe una cita con el profesional de la salud de su bebé:
- Tu bebé todavía no puede mover el brazo después de unas semanas.
- El brazo parece estar debilitándose, no fortaleciéndose.
- Tu bebé llora cuando le tocas o le mueves el brazo.
- El brazo se ve diferente al otro.
- Tu bebé no está alcanzando los objetivos de movimiento tempranos.
Cómo Banner Health puede ayudar con las lesiones del plexo braquial al nacer
Sabemos lo aterrador que puede ser un nuevo diagnóstico. Usted quiere lo mejor para su bebé, y nosotros también. Nuestro equipo pediátrico cuenta con años de experiencia en el tratamiento de lesiones del plexo braquial al nacer. Esto es lo que puede esperar cuando nos visite:
- Especialistas pediátricos con experiencia
- Evaluación y pruebas tempranas
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- Opciones de cirugía avanzada
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Preguntas frecuentes
¿Pueden curarse por sí solas las lesiones del plexo braquial sufridas durante el parto?
La mayoría de las lesiones leves mejoran con el tiempo, pero algunas requieren terapia o cirugía. Con los cuidados adecuados, la mayoría de los niños recuperan el uso normal de su brazo.
¿La lesión del plexo braquial al nacer es lo mismo que la parálisis de Erb?
La parálisis de Erb es un tipo de lesión del plexo braquial. Es el tipo más común. Afecta a los nervios superiores del plexo braquial.
¿Es permanente una lesión del plexo braquial al nacer?
Algunos casos se recuperan por completo, mientras que otros pueden presentar debilidad o limitaciones permanentes.
¿Mi bebé necesitará cirugía?
Aproximadamente uno de cada diez bebés necesita cirugía. Si su bebé no mejora entre los 3 y los 9 meses de edad, su médico podría sugerírsela. Hoy en día, la cirugía es más segura y eficaz que nunca.
¿Puede esta lesión repetirse con futuros bebés?
El riesgo es ligeramente mayor en partos posteriores, pero muchas madres tienen partos seguros y saludables. Habla con tu médico sobre tu plan de parto.
¿Mi bebé sentirá dolor?
La mayoría de los bebés no sienten mucho dolor. La lesión afecta más al movimiento que a la sensibilidad. Algunos bebés pueden sentir molestias durante un corto tiempo.