No te Acalores: Los Hechos Acerca de los Bochornos

woman-with-hot-flush-drinking-water

Es difícil empatizar con una mujer que padece de calores súbitos, también conocidos como bochornos o sofocos.

Eso es si a ti no te ha subido la temperatura como al asfalto en pleno verano en cuestión de segundos. Y si no has experimentado esa sensación una y otra vez, de día y de noche.

Un calor súbito es un fenómeno físico que no se puede imaginar ni describir con facilidad. Pasar por “tu propio verano” es una experiencia solitaria.

La Dra. Jo Ann Hawthorne, médico ginecólogo y obstetra de Banner Health en Wheatland, Wyoming, dice que los calores súbitos son normales y se presentan en alrededor del 60 por ciento de las mujeres que están atravesando la menopausia; esa etapa en la vida de una mujer en que se retira su ciclo menstrual, dejando atrás sus años fértiles. Por lo general, los bochornos se asocian con cambios en los niveles hormonales.

¿Quién puede tener bochornos?

  • Es posible que la genética ayude a predecir a quién le podrían dar los calores súbitos. Si tu mamá los tuvo, es probable que tú también los tengas.
  • Las mujeres afroamericanas tienen mayores probabilidades de tener sofocos que las demás mujeres.
  • Considera los factores relacionados al estilo de vida. Los calores súbitos son más comunes entre las mujeres que tienen sobrepeso o que fuman.
  • Los alimentos condimentados o picantes, la cafeína y el alcohol pueden ocasionar bochornos.

El mensaje que la Dra. Hawthorne comparte con las pacientes es que si los calores súbitos interfieren con tu calidad de vida o con tu capacidad de participar en actividades cotidianas, deberás consultar con tu médico o proveedor de cuidados de salud para la mujer para que te ofrezca opciones para su tratamiento.

Sufrir de sudores nocturnos es un ejemplo de cuándo deberás atenderte. Los calores súbitos y los sudores nocturnos son básicamente iguales. Una mujer despertará durante la noche y se encontrará con que su cama está empapada en sudor.

“Lo peor del caso es que se pierde la calidad del sueño”, señaló la Dra. Hawthorne.

“Cuando esto ocurre con regularidad, no tendrás el sueño profundo que necesitas y podrías sufrir de cambios drásticos en el estado de ánimo, depresión o incluso la pérdida de la memoria.”

¡Refrescarse o detenerlo!

Hay una variedad de remedios que aparecen en las redes sociales o surgen dentro del círculo de amistades. Se rumora que el aerosol de menta tiene un efecto refrescante que ayuda a disminuir los sofocos. También hay un gel que se aplica con sistema roll-on, si no te importa oler a chicle de menta.

No obstante, muchos de estos remedios fallan. La Dra. Hawthorne sugiere refrescar la temperatura corporal en general con una bebida fresca, técnicas de relajación, meditación y respiraciones profundas y lentas. Algunas opciones de cambio de estilo de vida incluyen hacer ejercicio, dejar de fumar, limitar la cafeína y el alcohol, entre otras.

El estrógeno es uno de los tratamientos farmacológicos más comunes para el manejo de los calores súbitos. Los médicos también podrán prescribir antidepresivos. La Dra. Hawthorne indicó que las mujeres que han tenido una histerectomía (y que ya no tienen útero) podrán tomar el estrógeno solo. Las mujeres que todavía tienen útero deberán tomar el estrógeno junto con progesterona, otra hormona que protege el revestimiento del útero contra el cáncer. Las mujeres con un historial de coágulos de sangre o de cáncer de seno no deberán tomar estrógeno.

Sin embargo, para muchas mujeres, el beneficio podría ser mayor al riesgo si los calores súbitos están afectando las actividades diarias o los patrones de sueño. Cada uno de los tratamientos farmacológicos para contrarrestar los calores súbitos tiene efectos secundarios, así es que las mujeres deberán hablar de las opciones con su médico, finalizó la Dra. Hawthorne.

Tags from the story
Written By
More from Sara Quale Read More

0 Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*