Mitos y hechos del melanoma

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Por lo general, se nos enseña acerca de la importancia de proteger nuestra piel al exponernos al sol desde una edad temprana. Aprendemos a aplicarnos protector solar, usar un sobrero para proteger nuestra cara y sentarnos en la sombra cuando nos sea posible. Al paso de los años, adquirimos una mejor compresión de los motivos por los cuales es tan importante proteger nuestra piel. Además del dolor e incomodidad evidentes que nos ocasiona una quemadura solar, queremos minimizar nuestro riesgo de desarrollar cáncer de piel.

El melanoma es el tipo más serio de cáncer de piel. Se caracteriza por el crecimiento descontrolado de células que producen pigmento y puede aparecer en la piel de manera repentina o desarrollarse en algún lunar existente. Hay más de un millón de personas que tienen cáncer de piel tipo melanoma y una persona muere a cada hora a causa de esta enfermedad. El melanoma puede tratarse si es detectado a tiempo. No obstante, si ya ha avanzado, puede extenderse a los ganglios linfáticos y a los órganos internos, lo cual puede llevar a la muerte.

Hablamos con el doctor Fade Mahmoud (en inglés) del centro de cancerología Banner MD Anderson Cancer Center (en inglés), para conocer acerca de los mitos y las realidades del melanoma y el cáncer de piel.

Mito: Sólo es cáncer de la piel, voy a estar bien.

Realidad: El cáncer de piel (en inglés), es la forma de cáncer más común en los Estados Unidos y el melanoma es el cáncer de piel más mortífero. Se estima que 7,230 estadounidenses morirán de melanoma en 2019. El melanoma es la principal causa de muerte por cáncer entre las mujeres de 25 a 30 años de edad y la segunda entre las mujeres de 30 a 35. Por lo tanto, es de crucial importancia consultar a un doctor en caso de notar cualquier anomalía.

Mito: El melanoma es poco común y sólo afecta a las personas mayores.

Realidad: Se prevé que más de 96,000 americanos recibirán un diagnóstico de melanoma invasivo en 2019. La incidencia en personas menores a los 30 años que están desarrollando melanoma está aumentando cada vez más rápidamente que en cualquier otro grupo demográfico, incrementándose en un 50% en las mujeres desde 1980. Y entre éstas, el melanoma es el segundo tipo de cáncer más común diagnosticado de los 15 a los 29 años de edad. Alrededor de 500 niños son diagnosticados con melanoma cada año en los Estados Unidos.

Mito: Las personas de piel más oscura no padecen de melanoma.

Realidad: En tanto que las personas de piel y ojos de color más claro tienen mayor riesgo de desarrollar melanoma, cualquiera puede desarrollarlo sin importar su raza o pigmentación. El riesgo de tener melanoma en algún momento de su vida es de aproximadamente 1 en 40 entre los caucásicos, 1 en 200 entre los hispanos y 1 en 1,000 entre los afroamericanos. La investigación ha mostrado que los pacientes de color tienen menores probabilidades de sobrevivir al melanoma que los caucásicos. El melanoma no discrimina por edad, raza o sexo.

Mito: El melanoma sólo ocurre en la piel.

Realidad: El melanoma puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo… ojos, cuero cabelludo, uñas, pies y áreas con membranas mucosas. El melanoma ocular o melanoma del ojo es el tipo más común de tumor primario entre los adultos con aproximadamente 2,000 casos nuevos diagnosticados cada año en los Estados Unidos. El melanoma de las mucosas es una forma rara que se desarrolla en los senos paranasales, conductos nasales, la cavidad oral, la vagina, el ano y otras áreas, y representa alrededor el 1% de los casos de melanoma.

Mito: El melanoma siempre es de color oscuro.

Realidad: Ciertos melanomas llamados melanomas amelanóticos pueden no tener color alguno. Estos melanomas sin pigmentación pueden tener una apariencia rosada, rojiza, morada, del tono normal de la piel o ser transparentes e incoloros. Aunque estos melanomas carecen de pigmentación, pueden presentar otras características de advertencia que hay que observar, tales como: la asimetría y los bordes irregulares.

Mito: Se requiere de exposición continua al sol para desarrollar melanoma.

Realidad: Se cree que casi el 90% de los melanomas son ocasionados por la exposición a los rayos ultravioleta (UV) y a la luz del sol. El incremento intermitente de exposición solar durante la niñez y más adelante en la vida, se relaciona con un aumento en el riesgo de carcinoma de células escamosas, carcinoma de células basales y melanoma. Se duplica el riego de que una persona desarrolle melanoma posteriormente con sólo una quemadura solar con ampollas, especialmente si ésta ocurre a temprana edad. Y sufrir cinco o más quemaduras solares con ampollas entre los 15 y 20 años de edad aumenta el riesgo de melanoma en un 80% y de cáncer de piel que no sea melanoma, en un 68%. 

Mito: No es necesario aplicarse protector solar en días nublados.

Realidad: Debes usar protector solar aunque esté nublado. Un 80% de los rayos UV penetra las nubes y llega hasta nuestra piel incluso durante los días nublados. Las tasas más altas de melanoma se encuentran en algunos de los estados más nublados, incluyendo Washington, Oregón y Vermont, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Es posible que las personas no se apliquen protector solar con frecuencia en esas áreas ya que el clima nublado les proporciona un falso sentido de protección. 

Mito: Las camas de bronceado son más seguras que el sol.

Realidad: Un estudio de salas de bronceado realizado en Carolina de Norte en el año 2003 encontró que el promedio de radiación UVA emitido por las camas era cuatro veces mayor a las emisiones del sol del mediodía y que el promedio de la radiación UVB era casi dos veces mayor a la del sol. La Organización Mundial de la Salud (OMS o WHO, por sus siglas en inglés) ha clasificado las camas bronceadoras como “carcinogénicas para los seres humanos”.  La exposición a estas camas previo a los 30 años de edad aumenta el riesgo de que una persona desarrolle melanoma en un 75%. La gente joven que acude a las camas de bronceado regularmente es 8 veces más propensa a desarrollar melanoma que quienes nunca las han utilizado.

Mito: Necesito estar en el sol sin protector solar para obtener vitamina D.

Realidad: Muchos americanos sufren de deficiencia de vitamina D. La vitamina D juega un papel importante en la promoción de huesos sanos y fuertes. Es verdad que la exposición a los rayos UV hace que la piel produzca vitamina D. No obstante, hay maneras más seguras y eficientes de obtener suficiente vitamina D, entre ellas: tomar suplementos de vitamina D y comer alimentos fortificados con vitaminas, como algunos productos lácteos y cereales. Según el informe definitivo acerca de la vitamina D, realizado por las Academias de Ciencias, Ingeniería y Medicina de los Estados Unidos, no hay ninguna investigación que apoye la idea de que se puede obtener vitamina D de la luz UV de manera segura sin también aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de piel.

Mito: El protector solar es la única protección del sol requerida para prevenir el cáncer de piel. 

Realidad: También puedes ayudar a prevenir el cáncer de piel tipo melanoma buscando la sombra siempre que te sea posible, usando prendas que protejan la piel, evitando la exposición directa a la luz solar entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, y usando sobreros de ala ancha y anteojos de sol que bloquean los rayos UV. También es importante aplicarse protector solar de amplio espectro con un factor de protección solar (SPF, por sus siglas en inglés) de al menos 30 a diario, y debe reaplicarse cada dos horas cuando se está bajo el sol.

La Fundación de Cáncer de Piel (Skin Cancer Foundation) recomienda que examines tu piel de pies a cabeza una vez al mes, buscando cualquier lunar nuevo o cualquier señal de cambios en lunares existentes. Consulta a un especialista en piel sin demora si localizas cualquier cambio que te parezca sospechoso.

Visita: doctors.bannerhealth.com (localizador en inglés) para ayudarte a encontrar a un doctor que pueda brindar apoyo. 

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