La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una enfermedad pulmonar progresiva que dificulta la respiración. Con el tiempo, la EPOC limita el flujo de aire y daña el tejido pulmonar.
Si bien fumar es la principal causa, la contaminación del aire, la exposición en el lugar de trabajo y ciertas condiciones genéticas también pueden contribuir.
La EPOC es una enfermedad a largo plazo, pero el diagnóstico y el tratamiento tempranos pueden ayudar a retrasar su progresión y mejorar la calidad de vida.
EPOC es un término general que se utiliza para describir dos enfermedades pulmonares principales:
Muchas personas con EPOC tienen características de ambas afecciones.
A diferencia de la bronquitis aguda , que suele ser de corta duración y estar causada por una infección, la EPOC es una enfermedad crónica que empeora gradualmente con el tiempo.
La causa más común de EPOC es la exposición prolongada a irritantes pulmonares.
Fumar cigarrillos es la principal causa de EPOC. El riesgo aumenta con la cantidad de años que se fuma y la cantidad de veces que se fuma. El tabaquismo pasivo también puede contribuir.
Exposición a:
Los irritantes en el lugar de trabajo pueden aumentar el riesgo, especialmente cuando se combinan con el tabaquismo.
Una rara enfermedad hereditaria llamada deficiencia de alfa-1 antitripsina puede causar EPOC, incluso en personas que nunca han fumado.
Los síntomas de la EPOC suelen desarrollarse lentamente y al principio pueden confundirse con el envejecimiento normal.
Los síntomas comunes incluyen:
A medida que la EPOC progresa, los síntomas pueden empeorar y pueden ocurrir brotes (llamados exacerbaciones).
La EPOC afecta con mayor frecuencia a adultos mayores de 40 años, especialmente a aquellos con antecedentes de tabaquismo. Sin embargo, cualquier persona expuesta a irritantes pulmonares a lo largo del tiempo puede desarrollar la enfermedad.
Los factores de riesgo incluyen:
El diagnóstico temprano es importante para retrasar el daño pulmonar.
Su proveedor puede:
La espirometría es la prueba principal utilizada para confirmar la EPOC.
No existe cura para la EPOC, pero el tratamiento puede ayudar a controlar los síntomas y retrasar su progresión.
Las opciones de tratamiento pueden incluir:
Dejar de fumar es el paso más importante para retrasar la progresión de la enfermedad.
Un programa estructurado que incluye entrenamiento físico, técnicas de respiración y educación.
Se puede recomendar oxígeno suplementario a personas con niveles bajos de oxígeno.
Las vacunas influenza, la neumonía, el VIRUS RESPIRATORIO SINCITIAL y la COVID-19 ayudan a reducir el riesgo de infecciones graves que pueden empeorar la EPOC.
Una exacerbación de la EPOC es un empeoramiento repentino de los síntomas, a menudo provocado por una infección o contaminación del aire.
Los signos pueden incluir:
Las exacerbaciones pueden requerir medicación adicional u hospitalización.
Aunque la EPOC es progresiva, muchas personas llevan vidas activas con la atención adecuada.
El manejo de la EPOC incluye:
Hable con un proveedor de atención médica si tiene:
El tratamiento temprano puede ayudar a proteger la función pulmonar y mejorar la calidad de vida.
Si presenta síntomas de EPOC o tiene factores de riesgo, no espere. Una evaluación temprana puede marcar una diferencia significativa.