Enseñame

Vacunas de la COVID-19: Explicación de 6 Mitos Sobre las Vacunas

Actualización, 8 de marzo de 2021: El contenido de este artículo se basa en las vacunas de la COVID-19 de Pfizer-BioNtech y Moderna y estaba actualizado a la fecha de publicación original del 15 de febrero de 2021. Para obtener información adicional relacionada con la vacuna de Johnson & Johnson (Janssen), visita nuestro último artículo, “¿En Qué se Diferencia la Vacuna Johnson & Johnson?” y el sitio web de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Ha pasado un año desde el inicio de la pandemia de la COVID-19, y parece haber un ligero rayo de esperanza en el 2021 con la implementación de las vacunas de la COVID-19 que se extiende a los estadounidenses y a otros en todo el mundo.

Pero como sucede con cualquier vacuna, hay mitos, desinformación, rumores, lo que sea, circulando por Internet minimizando su importancia (¡y significado!).

¿Qué deberías creer?

Si bien las redes sociales nos han brindado una plataforma para compartir lo que queramos, la información falsa, particularmente en lo que respecta a las vacunas, puede diluir su valor para salvar vidas y generar miedo y dudas (en inglés). Con demasiada frecuencia, las personas son víctimas de información errónea cuando se trata de vacunas.

Por lo tanto, no sorprende que haya información cuestionable sobre las vacunas de la COVID-19 que salvan vidas. Es por eso que los líderes de la atención médica en todo el país como Banner Health y organizaciones como los Institutos Nacionales de Salud (en inglés), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS, por sus siglas en español / WHO, por sus siglas en inglés) están trabajando juntos para generar la confianza del público en la vacuna de la COVID-19.

"No se está tratando de engañar a nadie, las vacunas son mucho más seguras que contraer las enfermedades para las que están creadas, para prevenir," dijo la doctora Ayrn O'Connor (en inglés), directora del programa de becas de investigación de toxicología médica en Banner University Medical Center en Phoenix. “Nada está libre de riesgos, pero las vacunas son algunas de las intervenciones médicas más seguras disponibles.”

La doctora O'Connor también es el médico líder del Grupo de Consenso Clínico de Farmacia y Terapéutica de Banner Health, que tiene la tarea de revisar todos los agentes terapéuticos relevantes de la COVID-19, incluidas vacunas, antivirales y anticuerpos monoclonales. Le pedimos que nos ayudará a dejar las cosas claras sobre algunos mitos comunes.

6 Mitos Sobre la Vacuna de la COVID-19. Es Hora de Dejar de Creer: Esta es la Verdad

Mito #1: La vacuna de la COVID-19 se apresuró, no hubo suficientes pruebas.

Realidad: Si bien podría parecer que las compañías farmacéuticas lanzaron estas vacunas al mercado con demasiada rapidez, la verdad es que no hubo atajos (en inglés) cuando se trataba de su desarrollo o ensayos clínicos.

“Toda la industria de la biotecnología giró para enfocarse en la COVID-19 y la pandemia,” acotó la doctora O'Connor. “Los avances en genética, la tecnología de ácido nucleico: RNA mensajero existente (mRNA, por sus siglas en inglés) el apoyo sin precedentes y los esfuerzos enfocados se unieron para facilitar el rápido desarrollo de vacunas de la COVID-19 seguras y efectivas. La integridad y los principios científicos no se vieron comprometidos."

En otros desarrollos de vacunas y medicamentos, puede llevar meses y meses reunir un pequeño número de participantes para los ensayos clínicos. Para la vacuna de la COVID-19, decenas de miles se alinearon rápidamente para inscribirse en los ensayos aleatorios. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) así como un panel independiente de expertos en vacunas, examinaron de cerca los datos de los ensayos para garantizar que las vacunas fueran seguras y efectivas y que no se tomaran atajos en el proceso. Y eso no es solo en los Estados Unidos, paneles similares en otros países han hecho lo mismo.

Mito #2: La vacuna me dará la COVID-19 o contiene un virus vivo que puede enfermarme.

Realidad: Si bien es posible que tengas efectos secundarios leves (y esperados) como dolor de cabeza, fatiga o escalofríos, solo tu cuerpo está creando una respuesta inmune, no síntomas de que has sido infectado. La verdad es que no hay virus vivos o muertos en la vacuna, así que no hay forma de contagiarte. Además, la vacuna tampoco hará que des positivo en una prueba de  reacción en cadena de la polimerasa [(PCR, por sus siglas en inglés) en inglés] o de antígeno. Solo estar infectado con la COVID-19 hará que tu prueba sea positiva.

Para ser más específico, las dos primeras vacunas de la COVID-19 básicamente le enseñan a tu sistema inmunológico a reconocer y protegerse contra el virus. Las vacunas hacen que nuestro cuerpo produzca una sola proteína del virus, la proteína que infecta nuestras células y nos ayuda a desarrollar resistencia a las infecciones.

Es importante tener en cuenta que, si bien la vacuna no puede causar la infección de la COVID-19, la exposición al virus antes de que desarrolle inmunidad puede resultar en una infección, aunque hayas recibido la vacuna.

Mito #3: Ya tuve la COVID-19, por lo que no necesito la vacuna.

Realidad: Desafortunadamente, no sabemos cuánto tiempo dura la inmunidad natural (anticuerpos que tu cuerpo produce al contraer el virus) a la COVID-19, pero sabemos que disminuye con el tiempo. Los expertos coinciden en que, incluso si has tenido la COVID-19, es mejor vacunarse para asegurarse de estar protegido contra una reinfección.

“La reinfección, aunque es poco común, puede ocurrir cuanto más lejos esté de la infección original (más de 90 días), más disminuirá nuestra protección natural,” dijo la doctora O'Connor. "Es por eso que se recomienda la vacunación para aquellos pacientes que se han recuperado de la COVID y ya no requieren aislamiento / cuarentena."

Mito #4: Más personas están teniendo reacciones y muriendo por la vacuna de la COVID-19 de las que realmente morirían por el virus.

Realidad: Si bien algunas personas pueden desarrollar síntomas leves después de recibir la vacuna, estas son respuestas comunes y no se consideran graves o potencialmente mortales. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) estima que de cada un millón de personas, de 2 a 5 de las que reciben la vacuna de la COVID-19 pueden sufrir una reacción alérgica grave (en inglés). Pero hasta ahora, los CDC no han identificado un solo caso en el que la vacuna haya causado la muerte de alguien.

Algunas personas afirman que debido a que la tasa de mortalidad por la COVID-19 es del 1% al 2%, las personas no necesitan vacunarse contra un virus con una alta tasa de supervivencia. Sin embargo, una tasa de mortalidad del 1% sigue siendo 10 veces más letal que la gripe de la temporada. Esto tampoco tiene en cuenta a los que sobrevivieron pero sufrieron daños en el corazón, los pulmones, el cerebro y tienen otros problemas de salud a largo plazo.

Mito #5: Una vez que recibo la vacuna de la COVID-19, no necesito usar una mascarilla o mantener el distanciamiento social.

Realidad: Es importante continuar usando mascarilla y practicando el distanciamiento social después de haber recibido la vacuna de la COVID-19, hasta que los expertos en salud pública recomienden la disminución de esas prácticas.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) otorgó la autorización de uso de emergencia a las vacunas de la COVID-19 por su capacidad para prevenir enfermedades y la muerte, pero no está claro si también protegerán contra la propagación y la infección asintomática. Se están realizando estudios para determinar esto. Con eso en mente, incluso si recibes la vacuna, debes continuar usando mascarilla frente a los demás, lavarte las manos con frecuencia y practicar el distanciamiento social. Estos comportamientos son muy importantes para proteger a quienes te rodean hasta que la mayoría de los estadounidenses sean vacunados.

Mito #6: No sabemos qué contienen estas vacunas. ¡La vacuna podría cambiar mi ADN, o podrían rastrearme sin siquiera saberlo!

Realidad: A pesar de lo que hayas leído o escuchado en las redes sociales, no solo sabemos exactamente qué contienen las vacunas de la COVID-19, sino que también sabemos que no cambiarán nuestra composición genética y no contienen ningún tipo de dispositivo de seguimiento. 

“Ambas vacunas dependen del ácido nucleico: RNA mensajero (mRNA, por sus siglas en inglés) que le dice a nuestras células que produzcan una porción de la proteína viral que es la porción del virus que se usa para infectar nuestras células,” enfatizó la doctora O'Connor. “Esto desencadena una respuesta inmune a la proteína de pico viral, ofreciendo así protección cuando se expone al coronavirus de tipo 2 causante del síndrome respiratorio agudo severo, (SARs-CoV2, por sus siglas en inglés). El mRNA de la vacuna no dura mucho en nuestros cuerpos y no se puede incorporar a nuestro ADN."

Las vacunas no son vacunas basadas en ADN. Son vacunas basadas en mRNA, lo que significa que no entran en nuestro ADN y no pueden modificar nuestro ADN. Tanto Pfizer-BioNTech como Moderna han publicado las listas de ingredientes. Las vacunas no incluyen dispositivos de rastreo de ubicación, por lo que cualquier declaración que sugiera lo contrario es ficticia.

Por Qué son Importantes las Vacunas: Punto Final

Durante siglos, las vacunas han prevenido innumerables casos de enfermedades, discapacidades y han salvado cientos de millones de vidas y han ahorrado miles de millones en costos de atención médica. En la década de 1790, fue la vacuna contra la viruela. En la década de 1950, la vacuna contra la polio. En 2002, fue la vacuna contra la influenza. Y, en 2021 tenemos la vacuna de la COVID-19.

Las vacunas simplemente no te protegen a ti, también protegen a tu familia y a la comunidad en la que vives contra enfermedades contagiosas y mortales. Si tenemos altas tasas de vacunación, es menos probable que las infecciones se propaguen (sigue leyendo sobre la inmunidad de rebaño).

Compartimos todo esto para decir que las vacunas no son una táctica para hacer dinero de las grandes farmacéuticas o una táctica del gobierno para rastrear a nuestros ciudadanos. Las vacunas evitan la muerte innecesaria de tus seres queridos: tu madre, tu tía, tus amigos. ¿Por qué no ayudar a salvar vidas e incluso la tuya propia?

Para obtener más información sobre la vacuna de la COVID-19, visita bannerhealth.com.

Enfermedades infecciosas COVID-19 Seguridad Vacunas

Mostrar su apoyo
Comments 0
Dejar una respuesta Cancelar respuesta
¿Qué cree?*
No se publicará su dirección de correo electrónico. Mensaje de campos obligatorios *