Muchas personas no detectan los síntomas del cáncer de hígado en sus etapas iniciales, sobre todo si ya padecen una enfermedad hepática crónica. De hecho, muchos casos de cáncer de hígado se detectan durante exámenes de detección rutinarios, antes de que aparezcan los síntomas. Por ello, el seguimiento médico regular es importante para las personas con mayor riesgo.
A medida que el cáncer de hígado progresa o la función hepática empeora, los síntomas se vuelven más evidentes. El tipo de cáncer de hígado también influye en cómo se manifiestan los síntomas y con qué rapidez empeoran.
Si usted está en riesgo o presenta síntomas, es importante que hable con su doctor. En el Banner MD Anderson Cancer Center, nuestro equipo especializado de expertos se dedica al diagnóstico y tratamiento del cáncer de hígado.
El hígado puede seguir funcionando incluso cuando una parte está dañada. En las primeras etapas del cáncer de hígado, el tejido hepático sano restante puede compensar la función de la parte dañada, por lo que es posible que no se presenten síntomas.
Muchos síntomas iniciales del cáncer de hígado, como fatiga, cambios en el apetito o molestias abdominales, coinciden con los síntomas de la enfermedad hepática crónica. Por lo tanto, puede ser difícil determinar si se ha desarrollado cáncer sin pruebas de imagen o análisis de sangre .
El cáncer de hígado en etapa temprana puede no presentar síntomas. A menudo, las personas con enfermedades hepáticas son diagnosticadas durante exámenes de rutina, en lugar de por la presencia de síntomas. Cuando aparecen síntomas, suelen ser vagos y fáciles de pasar por alto.
Los posibles síntomas iniciales incluyen:
A medida que el cáncer de hígado empeora o se disemina y la función hepática disminuye, los síntomas se vuelven más notorios. Los síntomas avanzados pueden incluir:
Estos síntomas podrían ser señales de cáncer avanzado, cirrosis que está empeorando o ambas cosas. Es importante hacerse una evaluación cuanto antes.
Los cambios repentinos en los síntomas, como hinchazón abdominal rápida, sangrado o confusión, pueden ser signos de insuficiencia hepática o complicaciones relacionadas con el cáncer. Requieren atención médica inmediata.
El cáncer de hígado primario comprende varios tipos que tienen diferentes causas y se desarrollan de manera diferente. Identificar el tipo exacto es importante para planificar el tratamiento y la atención.
El carcinoma hepatocelular es la forma más común de cáncer de hígado. La mayoría de los adultos con cáncer de hígado tienen este tipo.
CHC:
El carcinoma hepatocelular (CHC) suele desarrollarse en un hígado que ya está dañado. Esto limita las opciones de tratamiento, ya que la función hepática es un factor clave en las decisiones terapéuticas.
En muchas ocasiones, el carcinoma hepatocelular (CHC) puede detectarse antes de que aparezcan los síntomas, mediante exámenes de detección periódicos en personas con cirrosis.
El carcinoma fibrolamelar es un subtipo raro de cáncer de hígado que es diferente del carcinoma hepatocelular (CHC).
Carcinoma fibrolamelar:
Dado que el carcinoma fibrolamelar afecta a personas jóvenes sin enfermedad hepática, los síntomas pueden aparecer antes y ser más evidentes. Puede causar dolor abdominal, una masa o bulto palpable, pérdida de peso o alteraciones en las pruebas hepáticas.
Estos tipos de cáncer de hígado no son comunes:
En el cáncer de hígado, los síntomas suelen estar causados por una combinación de:
Esto significa que los síntomas no siempre se corresponden con el tamaño del tumor. Un tumor pequeño en un hígado gravemente dañado puede causar más síntomas que un tumor más grande en un hígado sano.
Aunque el cáncer de hígado y el cáncer de las vías biliares afectan a zonas del cuerpo cercanas entre sí, los síntomas pueden ser diferentes:
Es importante obtener las pruebas y el diagnóstico adecuados, ya que las opciones de tratamiento pueden ser diferentes.
Obtenga más información sobre el cáncer de las vías biliares .
Si padece cirrosis u otras afecciones hepáticas crónicas, es posible que no note los primeros síntomas del cáncer. Las pruebas de imagen y los análisis de sangre periódicos son importantes porque pueden detectar el cáncer de hígado antes de que aparezcan los síntomas.
La detección precoz aumenta las posibilidades de que se puedan aplicar opciones de tratamiento como la cirugía, las terapias dirigidas al hígado o el trasplante.
Infórmese sobre las pruebas, el diagnóstico y la estadificación del cáncer de hígado .
En Banner MD Anderson, ofrecemos evaluaciones especializadas para el cáncer de hígado con imágenes, pruebas y atención médica de vanguardia. Nuestra experiencia le ayuda a obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado.