Si su médico sospecha una fractura, le preguntará qué sucedió cuando se produjo la lesión y examinará la zona.
Pueden solicitar pruebas de imagen, entre ellas:
- Radiografías: Son la prueba de imagen más común para confirmar una fractura. Muestran imágenes claras del hueso.
- Tomografías computarizadas (TC): Se utilizan para crear imágenes de fracturas complejas o fracturas en las articulaciones.
- Resonancia magnética: Estas pruebas pueden ayudar a detectar fracturas por estrés y daños en los tejidos blandos en la zona lesionada.
Tipos comunes de fracturas
Por lo general, las fuerzas menores (como las de las caídas) producen fracturas más leves, mientras que las fuerzas mayores (como las de los accidentes automovilísticos o los disparos) producen fracturas más graves. Las fracturas se clasifican según la forma en que se rompe el hueso y si la piel resulta afectada.
Entre los tipos comunes de fracturas se incluyen:
- Fractura abierta: También llamada fractura compuesta. En este tipo de fractura, el hueso rompe la piel. Requiere atención médica inmediata para tratar tanto la fractura como el riesgo de infección en la piel y el hueso.
- Fractura cerrada: En este tipo de fractura, el hueso se rompe pero no atraviesa la piel.
- Fractura conminuta: En una fractura conminuta, el hueso se fragmenta en múltiples pedazos. Estas fracturas generalmente requieren cirugía.
- Fractura por compresión: El hueso está aplastado, por lo que es más ancho y plano de lo normal.
- Fractura por estrés: Las fracturas por estrés son pequeñas fisuras en el hueso causadas por impactos repetidos. Son comunes en corredores y otros atletas.
- Fracturas transversales, oblicuas y espirales: Estos tipos de fracturas se describen según los diferentes patrones de rotura en el hueso. Las fracturas transversales son rectas a través del hueso, las oblicuas son diagonales y las espirales son helicoidales.
- Fractura en tallo verde: Fractura incompleta en la que parte del hueso se rompe y el otro extremo se dobla pero no se fractura. Estas fracturas son típicas en niños con huesos inmaduros.
- Fractura impactada: En estos casos, un fragmento de hueso se introduce en otro, por lo que la curación es más complicada.
- Fractura desplazada: Fractura en la que los huesos rotos se salen de su alineación.
- Fractura no desplazada: Una fractura en la que los huesos rotos permanecen alineados.