¿Alguna vez has sentido dolor o hinchazón alrededor de las articulaciones? Podría ser un síntoma de bursitis. Ya sea que tengas dolor de hombro, molestias en la rodilla u otro problema articular, existen maneras sencillas de aliviar el dolor y volver a moverte con comodidad.
Sigue leyendo para saber qué es la bursitis, por qué se produce, cómo tratarla y cómo prevenirla.
La bursitis es una inflamación dolorosa que se produce en unas pequeñas bolsas llenas de líquido llamadas bursas. Estas bolsas son como pequeñas almohadas que ayudan a que los huesos, tendones y músculos se muevan con suavidad.
Cuando una articulación se mueve, las bursas actúan como una capa líquida que se desplaza entre huesos, músculos, ligamentos y tendones para evitar que rocen entre sí. La bursitis se produce cuando las bursas se irritan o inflaman.
Realizar los mismos movimientos repetidamente, como lanzar una pelota de béisbol o levantar objetos pesados en el trabajo, puede aumentar el riesgo de bursitis. Las posturas que ejercen presión sobre las bursas, como arrodillarse o apoyarse sobre los codos durante largos periodos, también pueden provocarla.
Otras causas menos comunes de bursitis incluyen:
En el cuerpo humano existen más de 150 bursas. Las zonas más comunes donde se desarrolla la bursitis son el hombro , el codo , la cadera , la rodilla , los pies y los glúteos.
Estos son algunos tipos comunes de bursitis:
Si padece bursitis, puede experimentar uno o más de los siguientes síntomas:
Llame a su doctor si:
Su doctor comenzará con una exploración física y le preguntará sobre sus síntomas. Si es necesario, puede solicitar pruebas como:
La mayoría de las personas con bursitis mejoran en una o dos semanas con tratamientos sencillos , como:
Si estos pasos no funcionan, su proveedor podría recomendarle:
Si bien no siempre es posible prevenir la bursitis, puede reducir el riesgo haciendo lo siguiente: