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Pérdida temprana del embarazo

La pérdida temprana del embarazo (también conocida como aborto espontáneo) ocurre cuando un embarazo termina por sí solo antes de la semana 20. Es más común de lo que se piensa. Se estima que aproximadamente uno de cada cuatro embarazos termina de esta manera, pero la cifra real podría ser mayor. Esto se debe a que muchos abortos espontáneos ocurren antes de que muchas personas se den cuenta de que están embarazadas.

Aunque es una parte natural de la vida, sufrir un aborto espontáneo puede generar profunda tristeza, confusión e incluso culpa. En Banner Health, comprendemos el dolor de la pérdida prenatal. Estamos aquí para brindarle apoyo con cariño y compasión.

¿Qué no provoca un aborto espontáneo?

Es natural preguntarse si algo que hiciste causó un aborto espontáneo. Pero en la mayoría de los casos, ocurren por razones que escapan a tu control. Muchas actividades y experiencias comunes no aumentan el riesgo, entre ellas:

  • Ejercicio regular: Si gozas de buena salud, el ejercicio moderado es seguro durante el embarazo. Consulta con tu médico para determinar el nivel de actividad física más adecuado para ti.
  • Relaciones sexuales: Las relaciones sexuales son generalmente seguras durante un embarazo saludable.
  • Estrés: Si bien un nivel alto de estrés puede afectar su bienestar general, no es una causa directa de aborto espontáneo.
  • Píldoras anticonceptivas: El uso de píldoras anticonceptivas antes de quedar embarazada no aumenta el riesgo.
  • Vacunación: Recibir vacunas como las de la influenza, la tos ferina o la COVID-19 no provoca abortos espontáneos. De hecho, se recomiendan para proteger tanto a la madre como al bebé.

¿Qué puede causar la pérdida temprana del embarazo?

En la mayoría de los casos, un aborto espontáneo no se puede prevenir. La mayoría de los abortos espontáneos se deben a un problema con los cromosomas del feto. Entre la mitad y dos tercios de las pérdidas gestacionales tempranas están relacionadas con cromosomas adicionales o faltantes.

Los cromosomas se encuentran en cada célula del cuerpo y contienen la información genética que determina nuestro desarrollo y funcionamiento. Si un óvulo o un espermatozoide tiene más o menos cromosomas de lo normal, el bebé tendrá un número anormal de ellos. Esto puede provocar un aborto espontáneo.

Algunos problemas de salud también pueden aumentar el riesgo de un aborto espontáneo temprano, entre ellos:

  • Problemas estructurales: Problemas físicos con la placenta, el cuello uterino o el útero.
  • Afecciones crónicas: Problemas de salud como presión sangre alta, diabetes no controlada o enfermedades autoinmunes.
  • Infecciones: Varias infecciones, incluyendo gonorrea no tratada (una infección de transmisión sexual) , HSV-1 o HSV-2, parvovirus B19, citomegalovirus (CMV), toxoplasmosis y Zika.
  • Desequilibrio hormonal: Una tiroides hipoactiva o hiperactiva o el síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOP) , anteriormente conocido como SOP, pueden afectar los niveles hormonales.

Factores de riesgo

Otros factores también pueden aumentar el riesgo de aborto espontáneo, aunque no lo causen directamente:

  • Edad: Las personas mayores de 35 años tienen más probabilidades de experimentar problemas cromosómicos.
  • Aborto espontáneo previo: Haber tenido uno o más abortos espontáneos previos (abortos espontáneos recurrentes).
  • Factores relacionados con el estilo de vida: Personas que fuman, consumen drogas ilegales o beben demasiada cafeína o alcohol.
  • Peso: Tener bajo peso u obesidad

Signos de aborto espontáneo

La mayoría de los abortos espontáneos ocurren durante el primer trimestre del embarazo (las primeras 13 semanas). Si nota alguno de estos síntomas, comuníquese con su médico de inmediato:

  • Sangrado vaginal, desde un ligero manchado* hasta un sangrado abundante.
  • Calambres o dolor en la parte baja del abdomen
  • Tejido sanguinolento o coágulos que salen de la vagina
  • Una interrupción repentina de los síntomas del embarazo, como náuseas o sensibilidad en los senos.
  • Mareos, aturdimiento o sensación de desmayo

Es posible que se produzca un ligero sangrado o manchado al principio del embarazo . Una de las causas más comunes es la implantación, cuando el óvulo fecundado se implanta (se adhiere) a la pared uterina. Sin embargo, lo mejor es que consultes con tu médico.

En ocasiones, un aborto espontáneo ocurre sin síntomas. Esto se denomina aborto retenido. A menudo se descubre durante una ecografía o un examen del bebé.

Llame a su médico si presenta sangrado abundante que empapa una compresa en una hora, fiebre, escalofríos, dolor intenso o flujo vaginal con mal olor. Estos podrían ser signos de infección o complicaciones que requieren tratamiento.

Diagnóstico de aborto espontáneo

Si presenta síntomas o tiene alguna inquietud, consulte a su médico. Según la etapa del embarazo en la que se encuentre, su médico podría utilizar diferentes métodos para determinar si se trata de una pérdida gestacional.

Estos pueden incluir:

  • Un examen pélvico para comprobar si el cuello uterino está abierto o dilatado.
  • Un análisis de sangre para comprobar los niveles hormonales del embarazo.
  • Una ecografía para examinar el útero y la placenta, así como para controlar los latidos del corazón y el desarrollo del bebé.

Tratamiento de la pérdida del embarazo

El tratamiento para la pérdida del embarazo se centra en asegurar que todo el tejido gestacional sea expulsado del cuerpo de forma segura y completa. Las mujeres embarazadas corren el riesgo de sufrir hemorragias, dolor e infecciones si queda algún resto de tejido en el útero tras la pérdida del embarazo.

Su especialista en atención médica le guiará a través de las diferentes opciones y le recomendará la mejor alternativa según su situación, estado de salud y preferencias. Estas opciones pueden incluir:

  • Observar y esperar: A veces, el cuerpo elimina el tejido, lo que puede tardar algunas semanas. Si bien esta opción puede ser emocionalmente difícil, suele ser segura. Su médico la supervisará para asegurarse de que no haya signos de infección ni sangrado abundante.
  • Medicamentos: Su médico podría recetarle medicamentos, como misoprostol, para ayudar a su cuerpo a expulsar el tejido restante. Este medicamento provoca contracciones uterinas, lo que puede acelerar la expulsión del tejido. Durante un breve periodo, podría experimentar cólicos y sangrado más abundante. Este método suele realizarse en casa.
  • Procedimiento: En algunos casos, se requiere un procedimiento quirúrgico menor llamado dilatación y legrado (D&C). Este procedimiento elimina el tejido del útero para prevenir infecciones o sangrado prolongado. El D&C generalmente se realiza en un hospital o en un centro ambulatorio y la recuperación es rápida.

Recuperación emocional

Superar un aborto espontáneo lleva tiempo. Sé amable contigo misma y permítete sanar física y emocionalmente. Es posible que sientas tristeza, enojo, culpa o incluso alivio. Todos estos sentimientos son normales.

Recuerda que un aborto espontáneo no es culpa tuya. No significa que no vayas a tener un embarazo saludable en el futuro. Hablar con alguien de confianza puede ayudarte. Puede ser tu pareja, un amigo o un terapeuta.

Los grupos de apoyo también son útiles. Compartir tu historia con otras personas que han pasado por lo mismo puede brindar consuelo.

Volver a intentarlo después de un aborto espontáneo

Muchas personas se preguntan cuándo pueden intentar quedar embarazadas de nuevo . Consulta con tu médico para saber qué es lo más adecuado para ti. En muchos casos, es seguro intentarlo de nuevo después de uno o dos ciclos menstruales normales.

Si ha tenido más de un aborto espontáneo, su médico podría recomendarle algunas pruebas. Estas pruebas pueden detectar posibles problemas que requieran tratamiento antes de intentar quedar embarazada de nuevo.

Prevención de abortos espontáneos

Si bien no todos los abortos espontáneos se pueden prevenir, existen medidas que puedes tomar para reducir el riesgo antes y durante el embarazo:

  1. Chequeos regulares: Su médico puede controlar su salud y abordar cualquier problema a tiempo.
  2. Lleva una dieta sana: Mantén una dieta equilibrada con abundantes frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras. Evita alimentos perjudiciales como el pescado crudo y los lácteos sin pasteurizar, ya que pueden suponer un riesgo para tu salud.
  3. Consuma suficiente ácido fólico: El ácido fólico es importante para un embarazo saludable. Tome un suplemento vitamínico prenatal con ácido fólico según las recomendaciones de su médico.
  4. Evita fumar, el alcohol y las drogas: pueden perjudicar tu embarazo.
  5. Controla tus problemas de salud: Colabora con tu médico para mantener bajo control afecciones como la diabetes y la sangre .
  6. Mantente activo, pero sin excederte: el ejercicio moderado puede ayudarte a mantenerte sano, pero evita las actividades de alto riesgo que podrían causarte lesiones.

No estás solo

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