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6 Sugerencias para Garantizar un Embarazo Saludable Cuando Tienes un Trastorno Autoinmunitario

Tener o no hijos es una decisión importante. Y si tú eres una mujer que padece de algún trastorno autoinmunitario [(AD, por sus siglas en inglés) (en inglés)], esta decisión puede parecer aún más compleja.

¿Tendré problemas para concebir debido a mi AD? ¿Tendré que suspender ciertos medicamentos? ¿Cómo afectará a mi bebé? ¿El embarazo podría empeorar mi AD?

Los trastornos autoinmunitarios, tales como el lupus, la enfermedad de Graves (en inglés), y la artritis reumatoide, son más prevalentes (en inglés), entre las mujeres que los hombres y típicamente, se presentan durante la edad reproductiva de la mujer. Las alteraciones inflamatorias pueden afectar al embarazo, desde la concepción hasta después del parto, pero tener un trastorno autoinmunitario no implica que no puedas o no debas tener un bebé.

“Tener un AD no significa que una mujer no deba considerar embarazarse”, dijo la doctora Lindsay Allen, una ginecobstetra (OBGYN, por sus siglas en inglés), de Banner Health en Arizona. “La mayoría de las mujeres que tienen un AD pueden llevar un embarazo muy seguro y saludable”, afirmó.

Aquí tienes seis sugerencias para asegurar un embarazo saludable si estás considerando tener hijos.

Previo al Embarazo

1. Programa Asesoramiento Previo a la Concepción

La clave para tener un embarazo saludable es programar consultas previas a la concepción con tu reumatólogo (en inglés), y tu OBGYN (en inglés), con bastante anticipación a la concepción para que estés preparada. La razón de lo anterior es que tus médicos tratantes podrían hacer ajustes a tus medicamentos y otras modificaciones para asegurarse que estés lo suficientemente saludable para embarazarte.

2. Conoce los Riesgos – Para Ti y Para Tu Bebé

En tanto que cada trastorno autoinmunitario es distinto y puede variar en su gravedad de mujer en mujer, algunos ADs representan un mayor riesgo para la madre, el bebé o ambos.

Por ejemplo, el lupus eritematoso sistémico, es una de las enfermedades de mayor riesgo. Puede conducir a complicaciones, tales como: la preeclampsia (en inglés), la nefritis o daños al riñón, o brotes frecuentes de los síntomas del lupus. En cuanto al bebé, el lupus puede representar un riesgo de bloqueo cardíaco congénito, que es un latido irregular en el corazón del bebé, o el bebé puede nacer con lupus cutáneo, que es una erupción en la piel.

Otra condición de alto riesgo es el síndrome antifosfolípido (en inglés), que puede poner a la madre en alto riesgo de un coágulo sanguíneo o de una embolia pulmonar durante el embarazo.

“Habla con tu doctor de cualquier riesgo potencial para ti o para el bebé como parte de tu planificación previa al embarazo”, dijo la doctora Allen. “Es importante sostener estas conversaciones con anticipación ya que se podría requerir de preparación adicional”, indicó.

Durante el Embarazo

3. Mantén Todas Tus Citas Regulares con el Obstetra

Debido a que podrías tener un embarazo de mayor riesgo, podrías requerir de visitas prenatales más frecuentes para el monitoreo del crecimiento de tu bebé y de tu propia condición, identificar cualquier anomalía y para que tu doctor te brinde tranquilidad y apoyo. También podrías requerir de exámenes de sangre y orina para vigilar cambios específicos en tu organismo y la salud de tu bebé.

4. Vigila Brotes, Cambios y Mejorías

Podrías notar una disminución en los síntomas de tu trastorno autoinmunitario o, por el contrario, podrías experimentar brotes durante el embarazo.

“Por ejemplo, en el caso de algunas mujeres que padecen de artritis reumatoide, podrían incluso observar una mejoría en su dolor articular durante su embarazo”, dijo la doctora Allen. “No obstante, estas mujeres deberán estar preparadas y vigilar brotes potenciales luego del parto, ya que esto puede ser común”, señaló.

Asegúrate de recibir una evaluación médica de inmediato si experimentas cualquier brote de tus síntomas usuales o cualquier síntoma nuevo que te pueda parecer preocupante. Y ya que algunos ADs se asocian de manera más elevada con el riesgo de preeclampsia o la formación de coágulos de sangre, también deberás vigilar cualquier síntoma nuevo, tales como dolores de cabeza, molestias de la vista, dolor en la parte superior del abdomen, o hinchazón en la parte baja de las piernas.

5. Pregunta si Puedes Darle Pecho a tu Bebé

También te podría preocupar si podrás amamantar (en inglés), a tu bebé o no debido a los riesgos que algunos medicamentos presentan a través de la leche materna (en inglés). Comparte tus intenciones de lactar con tu doctor y hablen acerca de los medicamentos que se pueden utilizar con seguridad durante la lactancia, luego de dar a luz.

6. Prepárate para los Brotes Después del Parto

Si el embarazo atenuó los síntomas de tu AD, prepárate para posibles brotes inmediatamente después del parto. Tener a un recién nacido es agotador, pero puede ser particularmente agotador para quienes padecen de un trastorno autoinmunitario. Toma tus medicamentos, aliméntate de manera saludable, reposa (en la medida de lo posible) y pide ayuda si la necesitas.

Tener un trastorno autoinmunitario puede añadir otra capa de temor y ansiedad a tu vida. Pero con el doctor adecuado y el conocimiento de tu lado, puedes tener un embarazo seguro y saludable.

Visita bannerhealth.com (varios artículos en inglés y español), para encontrar más sugerencias útiles durante el embarazo.

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