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Cómo la terapia física puede ayudar a controlar los síntomas de la enfermedad de Parkinson

Si usted o un ser querido padece la enfermedad de Parkinson , sabe lo difícil que puede resultar llevar una vida normal. La enfermedad puede causar temblores, rigidez y problemas de equilibrio, además de ralentizar los movimientos. Trabajar con un fisioterapeuta puede ayudar a controlar estos síntomas y, de esta manera, lograr una mayor independencia.

La fisioterapia es un tipo de tratamiento que puede ayudarle a moverse mejor, reducir la pérdida de función y tener un mayor control físico de su rutina diaria.

“El ejercicio regular y la fisioterapia se encuentran entre las estrategias más eficaces para frenar el deterioro funcional y mejorar la calidad de vida de las personas que viven con la enfermedad de Parkinson”, afirmó Damarris Murphy, fisióloga del ejercicio de Banner Health.

Si bien algunos medicamentos pueden aliviar los síntomas, la fisioterapia es el único tratamiento comprobado que mejora el equilibrio. El ejercicio intenso puede ayudar a proteger el cerebro y modificar el curso de la enfermedad, mientras que los medicamentos solo tratan los síntomas.

Cómo la fisioterapia puede marcar la diferencia

Cuando trabajas con un fisioterapeuta , realizarás diferentes ejercicios y estiramientos . Ellos pueden ayudarte a:

  • Mejora tu movilidad reduciendo la rigidez y la dificultad para moverte .
  • Mejora tu equilibrio y reduce el riesgo de caídas.
  • Aumenta tu flexibilidad para que te resulte más fácil mover las articulaciones.
  • Mejora tu calidad de vida ayudándote a sentirte más seguro e independiente.

Tu fisioterapeuta trabajará contigo para crear un plan de tratamiento que aborde tus necesidades, síntomas, dificultades y objetivos. Tu plan puede incluir:

  • Los ejercicios aeróbicos fortalecen el corazón y los pulmones , y mejoran la resistencia. La Fundación Parkinson recomienda 30 minutos de actividad física tres días a la semana. El fisioterapeuta puede incluir movimientos amplios (como subir escalones y balancear los brazos) para fortalecer los músculos. También puede sugerir movimientos laterales o de izquierda a derecha para compensar las dificultades con estos movimientos.
  • Entrenamiento de fuerza para desarrollar o mantener la masa muscular. Dedica 30 minutos, dos o tres días a la semana, centrándote en la resistencia, la velocidad o la potencia de tus principales grupos musculares. Tu fisioterapeuta podría recomendarte usar mancuernas ligeras o una banda elástica, o hacer ejercicio en una piscina.
  • Entrenamiento de equilibrio y agilidad para desafiar y mejorar tu equilibrio. Lo ideal es realizar estos ejercicios a diario. Si no es posible, intenta hacerlos dos o tres días por semana.
  • Entrenamiento de la marcha (caminar) para ayudarte a caminar con más confianza, con la frecuencia que sea necesaria, en función de la dificultad que tengas para caminar.
  • Estiramientos y flexibilidad para mantener la amplitud de movimiento. Intenta estirar a diario. Si no te es posible, intenta hacerlo dos o tres días a la semana. Estirar las caderas, los isquiotibiales y las pantorrillas es importante para las personas con enfermedad de Parkinson.

“Estos ejercicios pueden ser muy efectivos para ayudar a reducir la gravedad de los síntomas y mejorar la funcionalidad en personas con enfermedad de Parkinson”, afirmó Murphy. Estimular tanto el cerebro como el cuerpo proporciona el mayor beneficio, ya que ayuda a desarrollar movimientos tanto intencionados como automáticos.

Cómo sacar el máximo provecho de su tratamiento

Cuando trabajes con un fisioterapeuta, es importante ser constante. Las sesiones regulares pueden ayudarte a mejorar gradualmente tus capacidades y tu bienestar general. Es probable que tu terapeuta también te dé ejercicios para hacer en casa por tu cuenta. Obtendrás mejores resultados si participas activamente en tu terapia, realizas los ejercicios e incorporas movimientos amplios a tu rutina diaria.

También deberá tomar los medicamentos necesarios para controlar sus síntomas. Cuando la medicación funcione correctamente, podrá ejercitarse con mayor intensidad y beneficiarse más de la fisioterapia. «El Parkinson afecta a cada persona de manera diferente. Un fisioterapeuta puede diseñar un programa de ejercicios adaptado a sus síntomas específicos», explicó Murphy.

Por supuesto, controlar los síntomas de la enfermedad de Parkinson requiere más que solo fisioterapia. Su equipo médico probablemente también incluirá neurólogos, logopedas y terapeutas ocupacionales para brindarle toda la atención que necesita.

“El Parkinson se caracteriza comúnmente por temblores, movimientos lentos y marcha arrastrando los pies. Sin embargo, también presenta muchos síntomas no motores”, explicó Murphy. Además, puede experimentar ansiedad, depresión, fatiga, dificultades cognitivas, estreñimiento, cambios en la presión sangre y disfunción sexual. Necesitará atención especializada, medicamentos y fisioterapia para controlar estos síntomas.

En resumen

Si padeces la enfermedad de Parkinson, probablemente sufras temblores, rigidez, problemas de equilibrio y movimientos lentos. Trabajar con un fisioterapeuta puede ayudarte a reducir estos síntomas. Un fisioterapeuta puede diseñar un plan de tratamiento personalizado para ti. Este plan puede incluir ejercicios aeróbicos, entrenamiento de fuerza, entrenamiento de equilibrio, entrenamiento de la marcha, estiramientos y ejercicios de flexibilidad. Con esta combinación, podrás sentirte más seguro y mantener la mayor independencia posible.

Un profesional de la salud puede determinar el mejor enfoque para satisfacer sus necesidades. Si desea contactar con un experto para obtener más información sobre cómo la fisioterapia puede ayudar con los síntomas de la enfermedad de Parkinson, comuníquese con Banner Health.

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