Enséñame

5 Sugerencias Esenciales para la Ducha de Un Ser Querido con Demencia

Si tienes hijos adolescentes, sabes la importancia de que se bañen. Cuando se saltan una ducha, no tienes el menor reparo en hacerlos marchar por el pasillo, hacia el baño, con una esponja en la mano. Pero las cosas se vuelven un poco más delicadas (en inglés) cuando se trata de un adulto de tu familia; podría ser un padre o cónyuge con demencia quien requiere de ayuda para mantener sus hábitos de higiene.

Invitamos a Helle Brand, una asistente médica y especialista en demencia del instituto Banner Alzheimer’s Institute, en Tucson, Arizona, para que nos ofreciera algunas sugerencias. Puso énfasis en estos puntos clave, que son los de mayor importancia para ayudar a las personas con demencia a ducharse.

1. Reconoce cuando requieren de ayuda

Esto podría ser lo más difícil de ayudar a una persona con demencia (en inglés). Algunos de nuestros seres queridos tendrán síntomas predecibles; otros tendrán síntomas que van y vienen. Brand enumeró algunas señales de que la higiene de una persona pudiera estar siendo afectada, como olor corporal, uñas largas o cabello revuelto. Esta disminución en los cuidados personales puede suceder de manera tan gradual que no te percates de inmediato.

Brand también recomendó que se observe el consumo del jabón y el champú al paso del tiempo. Si te percatas de que no reduce la cantidad, esto podría ser una señal de que esa persona está teniendo dificultades para ducharse. Ofrece tu ayuda con gentileza y respeto.

Recuerda que es posible que no sea necesario hacer todo de inmediato. Para su comodidad y la tuya propia, ofrece tu asistencia con los pasos más difíciles, como lavarles el pelo, la espalda y ayudarles para secarse.

2. Mantén un tono respetuoso

Podría ser fácil que asumas el papel del padre o de la madre, especialmente si has criado a tus propios hijos. Estos roles invertidos pueden conducir a la confrontación al estar tratando con personas mayores o con tus propios padres. Habla con tu ser querido como tu igual, con atención y respeto, y evita ser mandón o tener la actitud de “yo sé lo que más te conviene”.

Brand hizo las siguientes recomendaciones: “En su lugar, usa frases colaborativas como: ‘vamos a refrescarnos en la ducha’, y apela a la sensibilidad social utilizando recordatorios como lo bien que se ve cuando se arregla para ir a sus citas. Ofrece un incentivo como el día tan divertido que van a pasar juntos, incluyendo algunos de sus entretenimientos y actividades favoritos”.

3. Crea un ambiente cómodo

Haz lo que puedas para que el baño sea una actividad agradable preparando los factores que puedes controlar. “Es común que las personas con demencia tengan problemas con la temperatura, sintiendo el frío más que otros”, dijo Brand. “Asegurarte que el baño tenga una temperatura cálida será de ayuda. Usa las distracciones como la música o los deliciosos aromas de los jabones de baño para crear un ambiente acogedor”, sugirió. Por último, trata de programar las duchas de acuerdo al mejor horario del día para esa persona. Para ayudarle a sentirse un poco más en control, ofrécele opciones para hacerlo ahora o en unos minutos. Te puedes alejar y regresar tantas veces sea necesario.

4. Piensa en la seguridad, ante todo

Ocasionalmente, evitar el baño puede tener su origen en la inseguridad. Puedes ayudar a tu ser querido con demencia a prevenir las situaciones que le produzcan estrés preparando un espacio que lo haga sentir seguro y estable. Esto podría significar la colocación de barras de sujeción, pisos antiresbalante, regaderas de mano o el uso de una silla para ducha. Esto también te podría facilitar la tarea a ti y hacerla más segura quitándote la preocupación de mantener en su lugar a la persona mientras se baña.

5. Conoce tus límites

Se estima que una de cada 14 personas (archivo PDF en inglés) de 65 y más años de edad, padecen de demencia. Esto significa que hay muchas personas que no están preparadas para cuando alguno de sus seres queridos empiece a mostrar señales de demencia. A pesar de tus mejores intenciones y toda la investigación que realices, podría llegar el momento en el que ya no te sientas cómodo al proporcionar los cuidados que tu ser querido necesita. Eso no tiene nada de malo. De hecho, comprender tus límites te beneficiará a ti y al ser querido a quien estás cuidando.

Brand ofreció consejo a las personas que no están seguras de qué hacer. “Cuando estás cuidando a un miembro de tu familia, observa las señales que provienen de tu propio sentido de bienestar y de los comentarios que hacen los demás acerca de sus niveles de estrés día con día. Estos podrían ser los mejores indicadores para determinar si necesitas ayuda”, indicó. No esperes a buscar ayuda si te sientes abrumado. La ayuda profesional (en inglés), te facilitará la vida, mejorará tus relaciones y asegurará que tu ser querido está recibiendo la atención que necesita.

Es normal que tengas dudas ante escenarios como este. Puedes aprender más sobre los cuidados con nuestros expertos al explorar temas similares (varios artículos en inglés) a este. Programa una cita con el médico de atención primara de tu ser querido si quieras hablar acerca de tu situación.

Enfermedad de Alzheimer y demencia Cuidar a alguien Salud de la tercera edad

Mostrar su apoyo
Comments 0
Dejar una respuesta Cancelar respuesta
¿Qué cree?*
No se publicará su dirección de correo electrónico. Mensaje de campos obligatorios *