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Guía para Elegir la Mejor Silla para Ducha para los Adultos Mayores

Muchas personas toman un baño de tina o una ducha a diario sin ningún problema. Pero para los adultos mayores, este puede ser uno de los lugares más peligrosos en el hogar. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), la mayor cantidad de resbalones y caídas ocurren en el cuarto de baño (en inglés).

La buena noticia es que protegerte a ti mismo o a un ser querido no requiere de un arreglo costoso. Si tú o un ser querido no se pueden parar en la ducha debido a una lesión, una discapacidad o su edad, uno de los primeros artículos a considerar es una silla o banco para ducha.

“Las sillas para ducha son útiles por muchas razones, entre ellas, la prevención de las caídas (en inglés) y la conservación de la energía”, dijo Mayra Mendez-Schiaffino, una terapeuta ocupacional y supervisora de rehabilitación de Banner Home Care & Hospice. “Las sillas para ducha ayudan a proporcionarle a los individuos una forma de seguir involucrados en sus rutinas de autocuidados sin tener que mantenerse de pie dentro de la ducha”, explicó.

Hay tantas sillas que resulta abrumador

Te sorprenderías al hacer una búsqueda rápida en Google ante la cantidad de sillas para ducha que están disponibles para cubrir diversas necesidades. Ya sea que estés buscando una silla con respaldo y descansabrazos integrados para proporcionar mayor apoyo o un asiento fijo a la pared para ahorrar espacio, la variedad puede llegar a ser desconcertante.

Revisa nuestra guía concisa de sillas para ducha de la mano de Mendez-Schiaffino para que tomes una decisión informada y tengas la certeza de ducharte con seguridad.

Silla para ducha

Estas sillas se parecen a una silla estándar en tanto a que tienen cuatro patas, pero suelen tener regatones antiderrapantes, para que descansen de manera segura dentro de la bañera o la ducha. También hay opciones con respaldo y descansabrazos.

“Por lo general, recomiendo las que tienen respaldo y descansabrazos ya que proporcionan mayor control y solidez al hacer movimientos para sentarse y ponerse de pie”, dijo Mendez-Schiaffino.

La mayoría de estas sillas tienen una capacidad de hasta 136 kilogramos (300 libras), pero también hay sillas bariátricas disponibles para quienes requieran de apoyo adicional.

Silla giratoria para ducha

Las sillas giratorias para ducha permiten un pivoteo ágil y cómodo. Por ejemplo, esto puede ser útil para quienes han tenido una cirugía de cadera recientemente, por lo cual no pueden inclinarse, girar o alcanzar algo más allá del nivel de su cadera.

Banco de transferencia

Los bancos de transferencia son un tipo de sillas que se colocan sobre la tina de baño y fueron diseñados para personas con limitaciones de movilidad serias, por ejemplo: quienes tienen debilidad en un lado de su cuerpo y requieren de descansabrazos de ese lado. La razón más común para el uso de un banco de transferencia es que la ducha se encuentra adentro de la bañera y la persona no puede pasar las piernas por encima de la tina.

“Con esta opción, te puedes sentar primero y luego, girar las piernas lentamente sobre la tina, por lo general, haciéndolo una pierna a la vez, dependiendo del dolor o el nivel de tolerancia”, indicó Mendez-Schiaffino.

Algunos bancos de transferencia son deslizantes para quienes no tienen la fuerza necesaria en la parte superior del cuerpo para empujarse hacia adentro y hacia afuera.

Silla de ruedas con inclinación para ducha

Una silla de ruedas con inclinación para ducha se asemeja a una silla de ruedas típica, pero se diseñó para su uso dentro de la ducha. El rango de inclinación proporciona estabilidad y soporte seguro para quienes tienen debilidad en las piernas, falta de energía y/o mal equilibrio, quienes no se pueden sentar derechos o quienes necesitan de mayor apoyo y asistencia al bañarse. Este tipo de sillas requiere que el plato de ducha no tenga bordón para que se pueda rodar la silla hacia adentro y hacia afuera de la ducha.

“Algunas sillas de ruedas con inclinación ofrecen soporte para la cabeza, lo cual es útil para quienes están postrados en cama, porque al tener este soporte, se alivia la presión en la zona de los glúteos para prevenir las úlceras o llagas por presión”, señaló Mendez-Schiaffino.

Características a considerar al comprar una silla para ducha

Como te habrás percatado, hay muchas opciones y variantes distintas entre las que puedes elegir. Mendez-Schiaffino sugirió que si tienes una discapacidad o un diagnóstico en específico, recibas una evaluación domiciliaria formal de terapia ocupacional para que obtengas la mejor recomendación con base en tus necesidades particulares.

“Una evaluación completa del entorno en el que vive el individuo también es crucial para determinar la clase de equipo apropiado, ya que hay algunos que ni siquiera cabrán en el cuarto de baño dependiendo de su configuración y dimensiones”, dijo. “Querrás asegurarte de que la silla siempre se encuentre asentada al 100% en el suelo”, indicó.

Aquí hay algunas características adicionales para tomar en cuenta al buscar una silla para ducha.

Que sea ajustable

Si requieres de un soporte amplio, selecciona una silla para ducha que con altura ajustable y/o que tenga respaldo y descansabrazos ajustables. Es importante que tus pies no cuelguen de la silla al sentarte, sino que estén tocando el piso.

Durabilidad del material

Si sólo requieres de una silla por unos meses luego de una cirugía, una silla para ducha estándar de bajo costo te funcionará porque lo más probable es que vuelvas a ser independiente en cuestión de unos cuantos meses. En estos casos, las sillas para ducha de plástico son las más asequibles.

No obstante, si necesitarás usar la silla para ducha por varios años, lo más recomendable sería una silla con mayor durabilidad, como las que se fabrican con aluminio. Algunas sillas o bancos para ducha también se construyen con madera tratada, resistente al agua.

Precio

Los precios de las sillas para ducha van desde $50 hasta $5,000 dependiendo de su durabilidad, características, accesorios, en lugar en donde vivas, etc.

Desafortunadamente, no todas las sillas para ducha están cubiertas por el seguro médico. “Cuando se trata de los cuidados de salud en el hogar, podría ser más conveniente que compres el equipo por tu cuenta, que algún conocido te lo preste o que lo rentes de alguna organización sin fines de lucro”, dijo Mendez-Schiaffino. “Las sillas para ducha también se pueden pagar a través de tu cuenta de ahorros para la salud o tu cuenta de gastos flexible (en inglés)”, agregó.

Otras opciones para la accesibilidad

“También es importante mencionar que una silla para ducha es sólo una pieza del rompecabezas al referirnos a las opciones de accesibilidad para el cuarto de baño”, dijo Mendez-Schiaffino. “Típicamente, las personas también podrían beneficiarse de otros elementos para prevenir las caídas”, apuntó.

Estos elementos podrían incluir:

  • Barras de seguridad (apoyo o agarre) y pasamanos: Estos accesorios son ideales si quieres seguirte bañando de manera independiente, pero necesitas sujetarte de algo para mantenerte seguro y estable al estar de pie. Pueden instalarse en cualquier parte del cuarto de baño, ya sea junto a la ducha o al inodoro.
  • Cabezal de ducha removible: Los cabezales de ducha de mano son prácticos si requieres de asistencia al bañarte. Estos permiten que todas las áreas del cuerpo se alcancen con facilidad y sin necesidad de moverte demasiado.
  • Tapetes antiderrapantes para baño: La colocación de tapetes antiderrapantes tanto en el piso como dentro de la bañera o la ducha pueden reducir el riesgo de resbalones y caídas.
  • Elevación del inodoro: La mayoría de los inodoros son demasiado bajos, lo cual puede presentar dificultades para algunos adultos mayores o personas con ciertas condiciones médicas o problemas de salud. Un asiento elevado para inodoro, barras de apoyo o agarre o incluso una silla de ruedas para ducha que pase por encina del inodoro podrían ayudar.

“El mensaje principal es que busques el consejo de los profesionales antes de que compres u obtengas cualquier tipo de equipo médico durable por tu cuenta”, dijo Mendez-Schiaffino. “Los terapeutas ocupacionales pueden analizar todo el panorama y ayudarte a prevenir gastos adicionales que son innecesarios y a prevenir lesiones”, concluyó.

Mejora tu calidad de vida con una silla para ducha

Adquirir una silla para ducha no significa que estés tirando la toalla ni que hayas perdido la independencia. La compra de una silla para ducha y accesorios de seguridad adicionales te brindarán la certeza de que tú o un ser querido sigue siendo independiente y se encuentra seguro dentro de la tranquilidad de su propio cuarto de baño y de su hogar.

Habla con tu proveedor de salud si tienes preguntas o alguna preocupación o si te gustaría programar una cita con un terapeuta ocupacional (en inglés).

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