Con horarios escolares apretados, deportes, redes sociales y fácil acceso a comida rápida y refrigerios, los adolescentes de hoy tienen más control sobre lo que comen que nunca. Esta independencia puede ser útil, pero también puede llevar a saltarse comidas, picar entre horas o depender de la comida rápida en lugar de una alimentación equilibrada.
Aquí es donde la planificación de comidas puede ser de gran ayuda. Planificar las comidas no se trata de reglas estrictas, contar calorías ni obligar a tu adolescente a comer alimentos que no le gustan. Se trata de crear rutinas, ofrecer opciones equilibradas y ayudar a los adolescentes a desarrollar habilidades que les serán útiles en la edad adulta.
Aquí te explicamos cómo ayudar a tu adolescente a mejorar sus hábitos alimenticios sin convertir cada comida en una batalla.
¿Por qué los hábitos alimenticios de los adolescentes pueden resultar tan impredecibles?
Los adolescentes de hoy viven en un entorno alimentario muy diferente al tuyo. Tienen aplicaciones de reparto como DoorDash en sus teléfonos, TikTok con recetas nuevas (y muchas extrañas) y bebidas energéticas más fáciles de conseguir que el agua.
«Como dietista, estoy observando un cambio en los hábitos alimenticios de los adolescentes», afirmó Madison Huot, nutricionista registrado de Banner Health. «A menudo se saltan comidas o solo consumen líquidos. Además, tienden a no comer lo suficiente, independientemente de si practican deporte o no».
Muchos padres creen que sus hijos adolescentes simplemente necesitan tomar mejores decisiones. Pero Huot afirma que esa no es toda la historia. "Los adolescentes a menudo no tienen suficiente tiempo, comidas planificadas ni estructura", dijo.
Esto no significa que algo esté mal. Simplemente demuestra que el estilo de vida de los adolescentes de hoy no siempre coincide con las rutinas tradicionales de comidas familiares. Por eso, la flexibilidad es importante.
[Lea también: Cómo apoyar el desarrollo de su adolescente: de 13 a 17 años .]
Beneficios de planificar las comidas para adolescentes
Cuando los adolescentes ayudan a planificar las comidas, aprenden mucho más que qué hay para cenar. Desarrollan habilidades prácticas que favorecen su salud e independencia.
Planificar las comidas puede ayudar a los adolescentes:
- Desarrolla habilidades para toda la vida como la elaboración de presupuestos, la planificación y la cocina.
- Fomentar elecciones alimentarias más equilibradas
- Favorece la energía, la concentración y el crecimiento físico.
- Depende menos de la comida rápida y las máquinas expendedoras.
- Fortalecer los lazos familiares a través de la responsabilidad compartida.
Consejos para planificar las comidas con adolescentes
1. Empieza con decisiones pequeñas y sencillas.
Las preguntas abiertas como "¿Qué quieres comer?" suelen dar como resultado "No lo sé". En su lugar, ofrece opciones.
Huot sugiere:
- "¿Quieres tacos o pasta el miércoles?"
- ¿Brócoli o judías verdes para la cena?
- “¿Qué fruta deberíamos comprar esta semana?”
- “¿Quieres batido o yogur para desayunar?”
Sé conciso y específico. El objetivo es la participación, no la responsabilidad total.
2. Permitir que los adolescentes se apropien de una comida.
Empieza poco a poco dejando que tu adolescente planifique o ayude con una comida a la semana. Esto le enseñará a preparar comidas y fomentará su confianza e independencia.
“Tal vez elijan cenar todos los miércoles o planifiquen una comida dos veces al mes”, dijo Huot. “Esto no significa que tengan control total sobre el menú familiar. Aún puedes guiarte con las porciones, las guarniciones y el equilibrio”.
Deja que te ayuden con la preparación, no solo con la limpieza. Empieza con comidas fáciles como huevos, pasta y cenas sencillas que puedan preparar ellos solos.
3. Utiliza las herramientas que tu adolescente ya usa.
Los adolescentes viven pegados a sus teléfonos, así que aprovecha eso.
Intentar:
- Una aplicación para compartir notas con ideas para comidas.
- Una lista de la compra telefónica que ellos ayudan a elaborar.
- Recetas de TikTok o YouTube que cocinéis juntos
- Recogida o entrega de comestibles que ellos ayudan a gestionar
Si ven una receta viral, anímense a probarla. Pregunten: "¿Quieren probar nuestra propia versión?". Así, una tendencia de TikTok puede convertirse en una divertida noche de cocina en familia.
4. Planifica teniendo en cuenta tus horarios ocupados.
La mayoría de los adolescentes compaginan la escuela, los deportes, el trabajo, las tareas y las actividades extraescolares. Las cenas familiares tradicionales no siempre son viables. Y eso está bien. La planificación de las comidas debe adaptarse a la vida real de tu familia.
Algunas estrategias:
- Preparar comidas los fines de semana.
- Utiliza las sobras de forma creativa.
- Mantenga las comidas congeladas disponibles.
- Preparar el doble de la cantidad
- Utilice ollas de cocción lenta o comidas preparadas en bandejas para hornear.
- Prepara comidas para cenas fuera de casa.
- Mantén las frutas y verduras a mano.
- Planifica algunas comidas de reserva flexibles para las noches ajetreadas.
Procura preparar platos rápidos y equilibrados con una proteína, una verdura o fruta y un carbohidrato. Ten a mano alimentos básicos fáciles de conseguir, como verduras congeladas, pollo asado, huevos, pasta y arroz.
5. Céntrate en el trabajo en equipo, no en el control.
Las reglas alimentarias estrictas pueden ser contraproducentes. Centrarse demasiado en las calorías o en los "alimentos malos" puede generar vergüenza, atracones o hábitos poco saludables.
“Los adolescentes responden mejor cuando sus opiniones son valoradas en lugar de juzgadas”, dijo Huot. “Hay que centrarse en la colaboración en lugar de la corrección”.
Prueba este turno:
En lugar de: “Necesitas comer más sano”.
Prueba con: "¿Qué te apetece después de entrenar?"
En lugar de: “Deberías ayudar a planificar las comidas”.
Prueba con: “Estoy indeciso entre dos ideas; ¿cuál elegirías tú?”
Tu adolescente también aprende de cómo hablas sobre la comida. Crear un ambiente alimentario positivo es más importante que lograr una nutrición perfecta.
6. Es de esperar cierta resistencia.
No todos los intentos darán resultado de inmediato. Los adolescentes pueden perder el interés, olvidarlo o resistirse. Es normal. Huot anima a los padres a ver las cosas con perspectiva.
“Den un paso atrás y observen los patrones y comportamientos a lo largo del tiempo, no solo una comida o una decisión”, dijo.
En lugar de reaccionar ante una sola comida que se saltan o una elección de comida rápida, busquen tendencias. ¿Comen con más regularidad? ¿Prueban alimentos nuevos? ¿Se involucran más en general? El progreso no tiene que ser perfecto para ser significativo.
7. Esté atento a las señales de hábitos poco saludables.
Los hábitos alimenticios de la mayoría de los adolescentes se encuentran dentro de los parámetros normales del desarrollo, pero algunos patrones pueden requerir atención adicional. Comuníquese con el médico de su hijo si observa lo siguiente:
- Pérdida de peso involuntaria
- Saltarse comidas con frecuencia
- Molestias estomacales persistentes
- Ansiedad en torno a la alimentación
- Etiquetar los alimentos como “malos” o “prohibidos”.
¿Qué hacer si tu adolescente solo quiere comida rápida?
La comida rápida forma parte del mundo adolescente actual. Es fácil, rápida y social. En lugar de prohibirla, busquemos el equilibrio.
Intentar:
- Hablando de opciones más saludables en el menú
- Cómo equilibrar la comida rápida con las comidas caseras.
- Sustituir las patatas fritas por fruta siempre que sea posible.
- Recrear juntos comidas rápidas en casa
[Lea también: Consejos para ayudar a su hijo a comer bien en restaurantes de comida rápida .]
En resumen
Involucrar a tu adolescente en la planificación de las comidas no se trata de preparar comidas perfectas. Se trata de ayudarle a desarrollar habilidades, tomar decisiones más saludables y ganar confianza a medida que se vuelve más independiente.
Si tiene preguntas sobre la nutrición o los hábitos alimenticios de su adolescente, los expertos de Banner Health pueden ayudarle a elaborar un plan que funcione para su familia.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo lograr que mi hijo adolescente se interese por la alimentación saludable?
Relaciona la comida con cosas que les importan, como el deporte, la energía o cómo se sienten a diario. Mantén las conversaciones neutrales y sin prejuicios.
¿Qué pasa si mi hijo adolescente se salta las comidas?
Fomente la regularidad en la alimentación y ofrezca opciones fáciles. Si saltarse comidas se vuelve frecuente o nota una pérdida de peso involuntaria, ansiedad relacionada con la comida o una alimentación restrictiva, consulte con su médico o nutricionista registrado.
¿Con qué frecuencia deberían los adolescentes ayudar a planificar las comidas?
Incluso una o dos veces por semana se desarrollan habilidades y confianza. La constancia importa más que la frecuencia.
¿Los adolescentes pueden comer bocadillos?
Sí. Los adolescentes necesitan refrigerios para favorecer su crecimiento, tener energía y sobrellevar sus apretadas agendas. Opta por opciones nutritivas como fruta, yogur o frutos secos que les aporten energía.