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6 Datos sorprendentes que debes conocer sobre la artritis idiopática juvenil

Esperas que tus hijos sientan dolor y molestias de vez en cuando – eso es normal durante la niñez. Pero ¿qué pasa si no hay ninguna causa obvia para ese dolor?

En muchos casos, los síntomas se podrían relacionar con una enfermedad, una lesión o con dolores de crecimiento, pero en ocasiones, esos dolores y molestias podrían ser síntomas de artritis idiopática juvenil [(AIJ o JIA, por sus siglas en inglés) (en inglés)].

En tanto que, con frecuencia, se considera que la artritis es “una enfermedad de las personas mayores”, cerca de 300,000 niños y adultos jóvenes (en inglés) tienen alguna forma de artritis. Y la AIJ es la forma más común de artritis que típicamente causa dolor de articulaciones e inflamación en las manos, rodillas, tobillos, codos y/o muñecas e incluso, en otras partes del cuerpo también.

Sarah Blankenheimer (en inglés), una enfermera familiar practicante (FNP, por sus siglas en inglés) del instituto de reumatología Banner - University Medicine Rheumatology Institute (en inglés) de Phoenix, Arizona, revela seis datos que debes conocer acerca de esta condición crónica.

1. La AIJ no se diagnostica con facilidad ni rapidez.

Desafortunadamente, la AIJ no es fácil de diagnosticar de inmediato ya que, a menudo, se puede confundir con otros trastornos o enfermedades.

“El diagnóstico de la AIJ es un diagnóstico de exclusión, lo cual significa que se deben descartar otras causas, tales como una infección u otro mal”, dijo Blankenheimer. “Para recibir un diagnóstico de AIJ, un niño o joven deberá ser menor de 16 años y sus síntomas tendrán que estar presentes durante al menos seis semanas, ya que algunas formas de artritis pueden aparecer y desaparecer en cuestión de unas cuantas semanas”, explicó.

2. Hay varios tipos distintos de AIJ.

“La AIJ es un término amplio para un grupo de trastornos que están clasificados bajo ese nombre”, dijo Blankenheimer.

Hay seis subtipos principales de AIJ que afectan a los niños y a los adolescentes:

  • Artritis sistémica: Afecta a todo el cuerpo y se acompaña de erupción en la piel de color rosa y fiebre
  • Poliartritis (con y sin artritis reumatoide): Afecta cinco o más articulaciones y es la forma más común de AIJ
  • Oligoartritis (persistente o extendida): Afecta cuatro o menos articulaciones
  • Artritis relacionada con entesitis: Afecta los lugares en donde los tendones se unen a los huesos, frecuentemente en la pierna o la columna vertebral (también llamada espina dorsal)
  • Artritis psoriásica: Afecta a las articulaciones y se acompaña de una erupción escamosa detrás de las orejas, en los párpados, las rodillas, los codos y el cuero cabelludo
  • Artritis indiferenciada: Un subtipo que no cabe en ninguno de los anteriores o que cabe en más de uno de ellos

3. La causa de la AIJ es desconocida.

La causa (o etiología) de la AIJ es desconocida, pero como es el caso con la mayoría de las enfermedades autoinmunes (o trastornos autoinmunitarios), “los factores genéticos o ambientales podría tener un papel”, dijo Blankenheimer.

4. La AIJ es distinta a la artritis reumatoide.

Ya que la AIJ se conocía anteriormente como artritis reumatoide juvenil, muchas personas tienen la creencia de que la AIJ es simplemente la versión pediátrica de la artritis reumatoide de los adultos (AR o RA, por sus siglas en inglés). Sin embargo, este no es el caso.

En tanto que los niños pueden recibir un diagnóstico de AR, es infrecuente. La AIJ es un grupo de trastornos crónicos de artritis, en tanto que la AR es una sola enfermedad.

“Es poco común que un niño menor de 10 años tenga indicadores de artritis reumatoide, pero cuando ya son mayores, esos indicadores se pueden presentar y ser útiles para llegar a un diagnóstico de AR”, señaló Blankenheimer.

5. No hay cura para la AIJ, pero los niños pueden entrar en remisión.

A falta de una cura para la AIJ, los doctores persiguen que los niños entren en remisión – periodos prolongados de poca a ninguna actividad o síntomas de la enfermedad. Este periodo podría durar por varios meses, años o el resto de la vida de esa persona.

“En realidad, la remisión depende del tipo de AIJ que tenga cada niño y su respuesta al tratamiento”, afirmó Blankenheimer. “El tratamiento temprano y efectivo es la mejor manera de mejorar sus probabilidades de entrar en remisión”, agregó.

6. La mayoría de los niños que tienen AIJ pueden hacer deporte.

La mayoría de los niños que tienen AIJ pueden hacer deporte siempre y cuando su enfermedad esté controlada. De hecho, más niños que tienen AIJ están participando en actividades deportivas actualmente, gracias – en buena medida – a los adelantos en las alternativas para su tratamiento (en inglés), que han ayudado a mejorar sus capacidades funcionales.

La actividad física es importante para cualquier niño, pero el ejercicio tiene beneficios específicos (en inglés) para los niños que tienen AIJ. Adicionalmente, la fisioterapia y la terapia ocupacional (en inglés) también pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de los niños al enseñarles las formas en que pueden mantenerse activos y mejorar su coordinación y equilibrio.

“Si tu hijo ha sido diagnosticado con algún tipo de AIJ, considera si es necesario que reciba fisioterapia y/o terapia ocupacional, que podría obtenerse a través del sistema de escuelas públicas”, recomendó Blankenheimer.

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