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¿Algo Se te Metió al Ojo? Encuentra Alivio con Unas Cuantas Parpadeadas

Los ojos son poderosos… y muy sensibles. Si algo se ha quedado atrapado en tu ojo en alguna ocasión, entonces, ya sabes qué tan sensibles pueden ser. Incluso los artículos más comunes que se encuentran en tu hogar, como el bloqueador solar, el detergente para los trastes o el espray para el cabello pueden ser muy incómodos.

Despreocúpate si tú o alguien que conoces se encuentra en esta situación. Ya sea una pestaña, champú o incluso un producto de limpieza, el proceso para lavar el ojo es siempre el mismo, sin importar de qué objeto o cuerpo extraño se trate. Bryan Kuhn, doctorado en química farmacéutica (PharmD) y especialista en educación sobre envenenamientos del centro de información Banner Poison & Drug Information Center, nos da el paso a paso de cómo atender el problema con estas sencillas sugerencias.

Lavado o irrigación de ojo

Antes que nada, no entres en pánico. A pesar de que pueda ser doloroso e irritante, la paciencia es clave para lograr un lavado de ojo efectivo. En la mayoría de los casos, el alivio se logra en escasos 15 a 30 minutos.

  1. Abre la llave del lavabo/la regadera: Permite que el agua haga la mayor parte del trabajo. Abre la llave del lavabo o de la regadera y cerciórate de que esté templada.
  2. Lava el ojo: Permite que el agua irrigue al ojo afectado durante 15 minutos. (Podría ser más fácil pararte en la regadera que agacharte en el lavabo.) No frotes ni talles el ojo – sólo parpadea con regularidad mientras el agua cae suavemente sobre tu rostro. El doctor Kuhn nos aseguró que: “el agua de la llave es perfectamente efectiva para realizar la irrigación. No utilices ningún otro líquido, como leche, para ‘neutralizar’ al irritante”. Nos explicó que aplicar otros líquidos a la superficie del ojo puede generar calor que podría conducir a una quemadura. Nadie quiere eso.
  3. Recuéstate: Luego de irrigar el ojo durante esos 15 minutos (ni un minuto menos, los 15 minutos son importantes), recuéstate, cierra el ojo y coloca una compresa fría, como una toalla mojada, sobre el ojo cerrado durante 20 minutos.
  4. Evalúa los síntomas: ¿Cómo se siente el ojo después de la compresa fría? Por ejemplo, ¿se siente como si hubiera un grano de arena adentro al parpadear? ¿Es demasiado difícil abrir el ojo, ya sea porque te sientas encandilado o haya dolor? ¿La vista del ojo afectado es mucho más borrosa que a través del otro ojo? Si se presenta alguno de estos síntomas, repite los pasos 1 a 3. Si los síntomas persisten aún después de haber repetido estos pasos, es hora de ir al doctor.

Aspectos a recordar

  1. El dolor te ayuda: Tu cuerpo te está diciendo algo. (Cierto) dolor ¡puede ser muy útil! El dolor continuo es un buen motivo para acudir a un profesional médico.
  2. La mayoría de los irritantes requieren del mismo proceso: Ciertas sustancias químicas pueden ser más dañinas para los ojos. Estas sustancias se conocen como “cáusticas” (en inglés), y los ácidos tienen un pH inferior a 4 o los alcalinos, un pH superior a 10. Algunas sustancias cáusticas comunes son los productos para remover la cerilla de los oídos, el ácido muriático o hidroclorhídrico (usados en piscinas), y los destapacaños líquidos (Drano). El removedor de calcio, cal y óxido (CLR), u otros limpiadores de uso rudo también pueden ser dañinos, pero no al mismo grado que las sustancias cáusticas. No obstante, siempre deberás seguir los pasos descritos con anterioridad.
  3. Pon atención cuando se trata de los niños: Con frecuencia, los más pequeños enfrentan dificultades al describir sus síntomas, especialmente cuando se refieren a los trastornos visuales (en inglés), pero, por lo general, sus acciones hablarán por ellos. Por ejemplo, si se siguen tallando los ojos, podrían requerir de mayor atención. Pero si ya están usando tu iPad, lo más seguro es que estén bien.
  4. Ten paciencia: En la mayor parte de las ocasiones, los problemas de irritación en los ojos persisten simplemente porque no ha habido suficiente irrigación. Sigue los pasos descritos anteriormente con toda la paciencia del mundo y lo más probable es que el ojo estará bien.

Practica hábitos seguros

Es fácil olvidar cuán sensibles son realmente los ojos. Los hábitos seguros pueden ayudarte a no volver a pasar por dolor. Por ejemplo, utiliza protectores oculares al operar maquinaria como las podadoras y los serruchos. Evita frotarte los ojos o tocarte la cara al estar haciendo la limpieza en casa, preparando la comida o trabajando en el jardín. Asegúrate de lavar tus manos con frecuencia. Emplear un poco de sentido común para tomar las medidas preventivas es tu mejor defensa.

¿Necesitas ayuda adicional?

Ante cualquier duda, comunícate con Banner Poison & Drug Information Center al (800) 222-1222 para obtener consejos adicionales. Esto te pondrá en contacto con tu centro local de información sobre medicamentos y toxicología, sin importar en dónde te encuentres dentro de los Estados Unidos. Hablarás con un enfermero o un proveedor de información acerca de envenenamientos específicamente capacitados. La asistencia se proporciona en más de 150 idiomas.

Cualquiera que sea la situación, los ojos son delicados y es natural que te sientas nervioso si los tuyos no están funcionando correctamente. Consulta los siguientes artículos útiles acerca del cuidado de los ojos, escritos con el apoyo de los expertos de Banner Health.

Atención oftalmológica Emergencia Prevención de envenenamientos Atención de urgencia

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