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¿La alimentación saludable puede ayudar a mejorar la salud mental?

En los últimos años, el número de personas interesadas en la salud preventiva y especialmente en la nutrición ha aumentado considerablemente. Sabemos que una nutrición adecuada es extremadamente importante para la salud general y para garantizar que las funciones corporales funcionen en su máxima expresión pero, ¿puede ayudar a mejorar la salud mental? Las investigaciones indican que sí.

Un estudio reciente, Lettuce be happy: A longitudinal UK study on the relationship between fruit and vegetables consumption and well-being, se centra en este tema en particular. Observemos algunos datos con más detalle.

Este estudio incluye algunas conclusiones interesantes que indican que las frutas y las verduras no solo benefician a la salud física a largo plazo, sino que también contribuye a la salud mental a corto plazo.

Algunas estadísticas del estudio

  • Aumentar la frecuencia del consumo de verdura de “nunca” a “4-6 días a la semana” genera aproximadamente el mismo aumento estimado en la satisfacción vital que estar casado.
  • En cambio, pasar de comer verdura de “4-5 días a la semana” a “no hacerlo nunca” causa aproximadamente la misma reducción estimada en la satisfacción vital que enviudar.
  • Los carbohidratos complejos que se encuentran en frutas y verduras pueden mejorar el estado de ánimo, mientras que la sacarosa refinada que se encuentra con más frecuencia en dulces y refrescos azucarados puede empeorarlo.
  • Consumir más frutas y verduras puede suponer una reducción del consumo de otros grupos de alimentos que pueden ser perjudiciales para el bienestar, como los azúcares refinados y los alimentos con alto contenido en grasa.

¿Esto es cierto? ¿Es verdad que comer más verdura puede tener un impacto tan grande en su vida como el que indica el estudio? Hablamos con la Dra. Yazhini Srivathsal, psiquiatra en el Banner Behavioral Health Hospital, para obtener más información acerca de la posible correlación que existe entre una nutrición adecuada y la mejora del bienestar mental.

Azúcares simples frente a carbohidratos complejos

Es importante comprender los diferentes impactos que los azúcares simples (que se encuentran en alimentos como los dulces y los refrescos) y los carbohidratos complejos (que se encuentran en frutas y verduras) tienen en el cuerpo.

Los azúcares simples se digieren y se absorben en la circulación sanguínea con mucha rapidez y están listos para quemarse de una forma prácticamente inmediata. Esto es excelente si va a realizar un entrenamiento exigente, pero si no va a realizar una actividad exigente físicamente, no va a quemar estos azúcares. En este caso, la Dra. Srivathsal explica: “los azúcares de la circulación sanguínea que no se utilizan aumentan la secreción de insulina, por lo que se recoge el azúcar que no se utiliza y se almacena para otro momento, lo que reduce los niveles de azúcar en sangre. Este descenso de los niveles de azúcar en sangre hace que vuelva a aparecer el hambre”.

Los alimentos con un alto contenido de azúcar indican las vías de recompensa del cerebro, lo que agrava la necesidad de azúcar. Estos alimentos azucarados y procesados aumentarán el azúcar en sangre y harán que se sienta cansando y hambriento. No obstante, los carbohidratos complejos que se encuentran en frutas y verduras están compuestos por azúcares y fibras solubles e insolubles. Estos carbohidratos complejos tardan un tiempo en descomponerse y digerirse; además, no provocan un aumento inmediato de los azúcares en sangre, lo que supone que no se produzca un aumento ni una bajada de azúcar. Estos carbohidratos complejos harán que se sienta satisfecho durante más tiempo. Aunque los carbohidratos complejos tienen un buen sabor, no engañarán a su cerebro para que piense que es una recompensa como hacen los azúcares procesados. En su lugar, ofrecerá una sensación saciante en lugar de más antojos. Los alimentos ricos en fibra añaden volumen a las comidas, por lo que dejan menos espacio para el consumo de otros alimentos como, por ejemplo, los alimentos procesados que no son tan saludables.

Cómo están asociadas la alimentación y la salud mental

En resumen, ¿esto significa que existe una prueba sólida de que comer frutas y verduras mejora el bienestar mental? Desafortunadamente, no es así exactamente. “Aunque sabemos que es esencial comer frutas y verduras para la salud general, se deben realizar más investigaciones sobre las correlaciones que existen entre las frutas y las verduras y la salud mental. Se deben realizar ensayos más amplios y de mayor duración antes de que podamos afirmar que esta es una prueba objetiva”, declaró la Dra. Srivathsal.

Entretanto, intente incorporar unas cuantas piezas más de fruta y verdura a su dieta habitual y preste atención a cómo se siente. Aunque aún no hay evidencias concluyentes, unos pocos argumentan que comer más fruta y verdura puede afectar de forma negativa a su salud mental. Por tanto, debido a los obvios beneficios físicos y mentales de ajustar su dieta, no puede ser perjudicial intentar incluir más frutas y verduras en sus comidas. Además, cuando se ajuste al objetivo de comer más frutas y verduras, sentirá una sensación de satisfacción personal. Esto se junta con la alegría de hacer un cambio dietético y ofrece una “gratificación instantánea” más sana que la satisfacción que ofrecen los alimentos azucarados.

Cambio de sus hábitos

Si no es una persona que suela consumir mucha fruta y verdura, tenga la libertad de empezar de forma más pausada.

La Dra. Srivathsal tiene algunas sugerencias sobre cómo empezar:

  • Pruebe productos locales y de temporada.
  • Siga cambiando sus productos y pruebe cosas nuevas.
  • Implique a toda la familia en la recogida del producto fresco y su preparación.
  • Haga de ello un hábito realizando cambios simples con la frecuencia que desee.

“Seguir nuevos hábitos precisa mucho esfuerzo deliberado, lo que puede ser agotador. Es mucho más fácil caer en los viejos hábitos y eso puede ocurrir. Esto es totalmente normal”, explicó la Dra. Srivathsal. “No se desanime por ello. Puede que sentirse culpable no sea tan útil como preguntarse qué ha aprendido de la experiencia y cómo va a evitar que pase en el futuro”.

Para ayudarle a iniciar su transición hacia una alimentación más sana, consulte nuestra serie de blogs Descodificación de la dieta para ayudar a responder todas sus preguntas acerca de las dietas populares, además de sus ventajas y desventajas.

Comer frutas y verduras tampoco es un sustitutivo de un tratamiento médico adecuado. Si siente signos de depresión u otros síntomas que le inhiban, programe una cita con su doctor.

Salud mental Ansiedad Depresión Nutrición

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