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8 Posibles Causas para el Dolor Pélvico Crónico en las Mujeres

Como mujer, ocasionalmente – o mes con mes – podrías experimentar cierto dolor en tu zona pélvica, el área que se ubica debajo de tu ombligo y arriba de tus piernas. Hay varias consideraciones referentes a la zona pélvica ya que alberga diversos órganos, tiene el potencial de cargar vida y mucho más.

Pero, ¿qué hacer cuando el dolor pélvico es persistente? ¿Podría seguirse tratando de cólicos menstruales o tu dolor pélvico crónico podría ser indicador de algo más?

¿Qué es el dolor pélvico crónico?

“El dolor pélvico crónico es cualquier dolor pélvico que tenga una duración de más de seis meses y que ocurre en la pelvis o la parte baja del abdomen”, dijo el doctor Mohammad Islam (en inglés), un cirujano ginecológico que practica técnicas mínimamente invasivas en el centro de salud Banner Health Center de Phoenix, Arizona. “A veces, la causa del dolor no es obvia. Y en otras ocasiones, el problema – lo que originó el dolor – ha disminuido o incluso, desaparecido, pero el dolor sigue”, describió.

El dolor pélvico crónico puede ser provocado por una cantidad de enfermedades o trastornos y debido a varios sistemas de órganos, tales como el ginecológico, el neurológico, el vascular, el musculoesquelético y el gastrointestinal. A continuación, desglosamos algunas de las causas ginecológicas más comunes.

8 causas potenciales para el dolor pélvico

Endometriosis

La endometriosis ocurre cuando del tejido que recubre a tu útero crece afuera del mismo y en otros órganos, como los ovarios o la vejiga. Se comportará de manera muy similar al tejido uterino normal durante la menstruación y puede ocasionar dolor desde ligero hasta severo.

Adenomiosis

Similar a la endometriosis, la adenomiosis (en inglés), crece en la capa muscular del útero y la engrosa. A medida que esta capa se engrosa, la mujer puede experimentar periodos menstruales más largos y abundantes de lo usual, cólicos y dolor durante las relaciones sexuales.

Quistes ováricos recurrentes

Los quistes en los ovarios (en inglés), ocurren cuando el folículo que normalmente libera un óvulo no se abre. Cuando esto sucede, se puede formar un crecimiento llamado quiste. Algunas mujeres podrían no percatarse, en tanto que otras, podrían sentir un dolor sordo o agudo en la parte baja de sus espaldas, inflamación abdominal, presión o una sensación de llenura en su zona pélvica. Estas mujeres también podrían sentir dolor durante las relaciones sexuales o tener problemas con sus vejigas e intestinos.

Fibromas uterinos

Los fibromas (en inglés), son masas benignas (no cancerosas) que pueden crecer dentro del útero y que son bastante comunes entre las mujeres. Muchas de ellas no sentirán síntoma alguno, pero otras podrían sufrir un impacto drástico en su día a día. Los fibromas uterinos pueden provocar menorragia (menstruación excesiva), o cólicos durante la menstruación, constipación y dolor durante las relaciones sexuales.

Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP)

La enfermedad inflamatoria pélvica (EIP o PID, por sus siglas en inglés), es una infección del útero, las trompas de Falopio o los ovarios que generalmente se relaciona con complicaciones debidas a infecciones de transmisión sexual (en inglés), tales como la clamidia y la gonorrea. Además del dolor en la zona pélvica, las mujeres pueden experimentar flujo y sangrado vaginal anormal. Peor aún, si no se atiende, la EIP puede acarrear consecuencias como la infertilidad (en inglés), y daño permanente a los órganos reproductivos.

Disfunción del suelo pélvico

El suelo pélvico está compuesto por un grupo de músculos, ligamentos y tejidos, ubicados entre el coxis y el pubis (o hueso púbico), y forma parte integral del soporte de todos los órganos ubicados en la pelvis que incluyen: la vejiga, el recto, la uretra, el útero y la vagina. Una gran variedad de síntomas puede ocurrir cuando el área se vuelve débil o está inflamada, incluyendo: dolor pélvico, incontinencia, dolor durante las relaciones sexuales y problemas con los intestinos y la vejiga. Algunos trastornos comunes que se pueden relacionar con la disfunción del suelo pélvico son: endometriosis, partos previos, prolapso de órganos pélvicos y disfunción de la sínfisis púbica (en inglés).

Síndrome de congestión pélvica (SCP)

El síndrome de congestión pélvica [(SCP o PCS, por sus siglas en inglés) (en inglés)], es un trastorno vascular que es una de las causas comunes del dolor pélvico. El SCP ocurre cuando la sangre se acumula en las venas de la pelvis y éstas se ensanchan o dilatan. Los síntomas incluyen dolor pélvico y presión, dolor durante las relaciones sexuales, problemas con los intestinos y la vejiga, y dolor al estar sentada o de pie.

Inflamación de la vejiga

Una vejiga inflamada puede provocar dolor pélvico que podría incluir dolor al orinar (en inglés), incomodidad y dolor durante las relaciones sexuales. La cause podría ser debida a cistitis intersticial [(CI o IC, por sus siglas en inglés) (en inglés)] o una infección de las vías urinarias.

¿Cómo se diagnostica y se atiende el dolor pélvico crónico?

Antes de autodiagnosticarte con base en los síntomas anteriores, es mejor que consultes con tu doctor, quien puede hacerte preguntas más detalladas acerca de tus síntomas, revisar tu historial clínico y realizar cualquier examen médico que sea necesario.

“Dependiendo de en dónde se estén presentando los síntomas, la revisión médica podría incluir un reconocimiento de la zona pélvica y la exploración de tu espalda, abdomen y extremidades”, dijo el doctor Islam. “Las pruebas adicionales podrían incluir exudados vaginales, análisis de sangre y estudios de imagenología, como los ultrasonidos”, especificó.

Una vez realizada la diagnosis, la meta del tratamiento será disminuir los síntomas y mejorar tu calidad de vida, que podrían incluir una combinación de tratamientos e involucrar los cuidados integrales (en inglés), proporcionados por múltiples especialistas, incluyendo a cirujanos ginecológicos, terapeutas físicos, urólogos y especialistas en salud conductual.

“Un abordaje óptimo podría incluir medicamentos, terapia física, neuroestimulación, inyecciones en los puntos desencadenantes, psicoterapia o cirugía”, detalló el doctor Islam. “Si se indica la cirugía, es importante tratar de usar un abordaje mínimamente invasivo, si es factible”, agregó.

Cuándo ver a tu doctor

En el caso de algunos tipos de dolor pélvico, como los cólicos menstruales ligeros, podría no ser necesario acudir con tu médico. Sin embargo, habla con tu doctor si estás experimentando dolor severo y sostenido, dolor agudo o punzante, dolor intermitente o sordo, presión o pesadez durante las relaciones sexuales, las evacuaciones o los cambios de posición. Visita bannerhealth.com para encontrar a un especialista de Banner Health cerca de ti.

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