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La Agorafobia, Más que el Temor de Salir de Tu Casa

Hemos pasado mucho tiempo en casa durante la pandemia. El temor de propagar y posiblemente contraer la COVID-19 (varios artículos en español e inglés), ha hecho que muchas personas, de manera comprensible, tengan mayor cautela y se sientan ansiosas al salir a áreas públicas. Pero, ¿podrá ser que al estar menos acostumbrados a sentirnos seguros en público o dejar la casa estemos alimentando un trastorno de ansiedad conocido como agorafobia?

Hablamos con el doctor Gagandeep Singh, un psiquiatra del hospital de salud conductual Banner Behavioral Health Hospital (en inglés), para aprender más acerca de la agorafobia, el impacto potencial que la COVID-19 está teniendo sobre este trastorno y las formas de obtener ayuda.

¿Qué es la agorafobia?

En parte, a consecuencia de como ha retratado en los medios, muchas personas piensan que la agorafobia es el temor de salir de casa, pero es bastante más compleja.

“El sello distintivo de la agorafobia es la ansiedad relacionada con, o el evitar, lugares o situaciones de los cuales pueda ser difícil escapar”, dijo el doctor Singh. “Alguien que padece de agorafobia evitará lugares o situaciones donde cree que escapar u obtener acceso a ayuda podría ser imposible, muy difícil o sumamente vergonzoso en caso de que desarrollara un ataque de pánico, síntomas similares al pánico (en inglés), o alguna otra forma incapacitante de la pérdida del control”, explicó.

Estos temores irracionales o desproporcionados son tan intensos que la gente llegará a los extremos para evitar situaciones, tales como: usar el transporte público, permanecer en espacios abiertos o cerrados, formarse en una fila o estar en medio de una multitud. Al paso del tiempo, estas personas podrían creer que más y más lugares públicos son “inseguros” hasta que, eventualmente, se quedan confinadas en sus casas.

¿Cuál es la causa de la agorafobia?

En tanto que no hay una causa definitiva para la agorafobia, es probable que se asocie con una variedad de factores coadyuvantes que pondrían a una persona en mayor riesgo. Tu riesgo de desarrollar agorafobia podría aumentar si vives con otras fobias o trastornos de ansiedad, si alguno de tus padres también tuvo el trastorno o si has experimentado algún evento traumático o situación estresante.

“Los eventos como la pandemia pueden desencadenar cambios neurobiológicos que agraven nuestra ansiedad; para otros, esto podría relacionarse con conductas disfuncionales aprendidas”, expresó el doctor Singh. “Algunas personas, pero no todas, la podrían desarrollar después de sufrir un ataque de pánico. Ya que los ataques de pánico son tan desagradables, estas personas podrían evitar los lugares o situaciones que podrían detonar los ataques de pánico. Como resultado, la preocupación de padecer un ataque de pánico y los intentos de controlarlo o evitarlo, por sí mismos, pueden perpetuar el trastorno”, señaló.

¿Qué papel juega la pandemia en la agorafobia?

Aunque el impacto de la pandemia sobre la salud mental sigue siendo evaluado, los estadounidenses (en inglés), están experimentando un incremento en los problemas de salud mental, tales como: la ansiedad, el estrés y la depresión. Sin embargo, el impacto de la pandemia en el desarrollo de la agorafobia no es claro. El doctor Singh planteó que esto podría comenzar con temores racionales de la COVID-19 que, al paso del tiempo, se exacerban.

“La agorafobia es distinta al temor de salir de casa debido a la COVID-19, porque ese temor contiene elementos racionales que son muy reales, como lo podría ser que salir a los espacios públicos puede aumentar el riesgo de enfermarse”, dijo. “Tampoco es probable que esos temores sean incapacitantes; es decir, elegimos no salir, pero cuando hace falta, lo podemos hacer y, con suerte, no nos provocará pánico o una profunda pérdida del control”, expuso.

¿Cómo se diagnostica clínicamente la agorafobia?

La agorafobia se diagnostica con base en síntomas y señales. Tu doctor te hará una serie de preguntas acerca de tus síntomas, tu historial médico y el historial médico familiar, y podría realizar una prueba de sangre para eliminar posibles causas físicas para tus síntomas. Para una diagnosis adecuada, los síntomas deberán cumplir con ciertos criterios listados en la guía de consulta de los criterios diagnósticos [(DSM, por sus siglas en inglés), (en inglés)], de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA, por sus siglas en inglés).

¿Qué opciones de tratamiento están disponibles?

“En definitiva, hay opciones disponibles para el tratamiento de la agorafobia”, afirmó el doctor Singh. “Estos tratamientos pueden ser de ayuda con las conductas anormales aprendidas y los cambios que las acompañan”, mencionó.

Las opciones para el tratamiento incluyen la psicoterapia, especialmente la terapia cognitiva conductual (en inglés), y los medicamentos, tales como los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina [(SSRIs, por sus siglas en inglés), (en inglés)], aunque los resultados a largo plazo se logran de mejor manera cuando los anteriores se combinan.

No esperes para obtener ayuda

Aunque parezca que puedes con la situación por tu cuenta, la terapia (en inglés) y/o los medicamentos pueden ayudarte al manejo exitoso del padecimiento.

La razón principal para recibir tratamiento para la agorafobia es que es incapacitante. “Nos impide realizar las actividades normales de la vida cotidiana y provoca mucha angustia”, dijo del doctor Singh. “Adicionalmente, su tratamiento se vuelve más difícil a medida que transcurre más tiempo sin que se atienda”, finalizó.

Busca ayuda profesional si tú o algún ser querido están luchando contra la agorafobia u otro trastorno de ansiedad. Un profesional en salud mental (en inglés), te puede ayudar a volver a encauzar tu vida.

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