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8 Mitos Sobre los Condones que Debes Dejar de Creer

Para muchos de nosotros cuando estábamos creciendo, la comprensión del sexo surgió de una combinación de lo que vimos en la televisión y el cine, lo que oímos decir a nuestros amigos y algunas conversaciones incómodas con nuestros padres. Durante esa época, posiblemente escuchaste muchos mitos, especialmente los mitos sobre la contracepción, como los DIUs y los condones (en inglés) que también se conocen como preservativos.

Cuando eres una persona sexualmente activa, ya sea por la primera vez en la vida o la primera vez con una pareja nueva, es importante tener una conversación sobre la contracepción. Uno de los métodos anticonceptivos más comunes – después de las píldoras para el control de la natalidad – son los condones masculinos. No sólo los puedes conseguir en cualquier farmacia, también puedes obtenerlos sin costo en clínicas de planificación familiar y otros centros médicos, al igual que de los bares LGBTQ. No obstante, hay muchas personas que dudan en usarlos.

Lo cierto es que los condones (archivo PDF en inglés), cuando se usan de la manera correcta, son una gran elección si quieres prevenir el embarazo, evitar las enfermedades de transmisión sexual [(ETS, por sus siglas en español y STDs, por sus siglas en inglés) (en inglés)] y tomar el control de tu salud sexual y reproductiva.

El doctor Randy S. Gelow (en inglés), quien es un médico familiar de Banner Health Center (en inglés) en Phoenix, Arizona, nos acompaña para desmentir algunos de los mitos más comunes que circulan por ahí acerca de los condones, para que puedas tomar decisiones informadas.

Mito #1: No se disfruta igual del sexo con un condón.

Realidad: Cuando ambos integrantes de una pareja están de acuerdo sobre la contracepción, ¡el sexo realmente se disfruta más! Se pueden enfocar en compartir en esta experiencia placentera sin necesidad de preocuparse por las ETS o un embarazo no deseado. Si cualquiera de ustedes está experimentando alguna incomodidad, es muy probable que tenga que ver con el tamaño o tipo de condón, el no estarlo usando adecuadamente o una falta de lubricación – de lo que hablaremos más adelante.

Mitos #2: Los condones son unitalla.

Realidad: No hay ningún condón que le quede a todos, pero sí los hay en una gran diversidad de formas, tamaños, colores y texturas. Y antes de que digas que eres “demasiado grande” para usarlos, recuerda que los condones de talla estándar pueden estirarse a tamaños bastante sorprendentes.

“Sin embargo, si debes usar la talla adecuada de condón”, dijo el doctor Gelow. “Si es demasiado pequeño, corres el riesgo de tener una experiencia incómoda y de que se rompa. Si es demasiado grande, corres el riesgo de que se resbale y carezcas de protección, así como de que se rompa”, expresó.

Cuando se trata de adquirir condones, investiga qué talla y marca te funcionan. En el peor de los casos, puedes comprar un paquete que contenga una variedad para que pruebes distintas tallas y encuentres el que te quede mejor.

Mito #3: Dos condones son mejor que uno.

Realidad: No, no, nada de eso. Si bien dos cabezas piensan mejor que una, ese no es el caso cuando nos estamos refiriendo a los condones. “El uso correcto de un condón es la mejor manera de reducir el riesgo de las ETS y el embarazo”, afirmó el doctor Gelow. “Usar dos condones puede aumentar el riesgo de que se rompan por un aumento en la fricción y un ajuste inadecuado”, aclaró.

Mito #4: Los condones no te protegen de las ETS.

Realidad: Cuando los condones se usan correctamente, incluyendo desde la apertura de su envoltura, su debida colocación y tener una lubricación adecuada, los condones son efectivos en la prevención y la reducción del riesgo de las ETS, el virus de papiloma humano (HPV, por sus siglas en inglés) y el embarazo el 98% (en inglés) del tiempo. Usar un condón es una manera sencilla de proteger tu salud.

“Los condones funcionan como una barrera que no permite que los fluidos corporales se mezclen y disminuye la exposición a los fluidos de la pareja”, explicó el doctor Gelow. Para lograr una mayor efectividad, los condones deben utilizarse no sólo en la penetración y el orgasmo, sino durante todo el acto sexual, ya que hay ocasiones en las que se comparten fluidos incluso antes del clímax.

“Los condones son la manera más efectiva de prevenir las ETS, que ha ido en aumento a cada año a partir de 2012,” dijo el doctor Gelow. “Recuerda, entre el 50 y el 80% de las ETS tienen CERO síntomas, de manera que, aunque tu pareja afirme que no tiene síntomas ni esté presentando ningún síntoma, no significa que no tenga una ETS”, advirtió.

Mito #5: Soy alérgico al látex así es que no puedo usar condones.

Realidad: ¿Tienes una alergia al látex? ¡No hay ningún problema! Puedes seguir teniendo una vida sexual placentera (¡y segura!) a pesar de tu alergia al látex usando condones libres de látex.

“Hay muchos condones fabricados de poliuretano o poliisopreno (la marca SKYN, por ejemplo) que ofrecen la misma efectividad para la prevención del embarazo y de las ETS que el látex” indicó el doctor Gelow. “Con frecuencia, estos condones son más delgados y menos apretados, y ofrecen una experiencia más cómoda para quienes sienten los condones”, agregó.

Pero debes tener precaución con algunos condones naturales, como los de piel de cordero. Este tipo de condones naturales debe ser evitado ya que no ofrece prevención contra las ETS y el VIH (en inglés). Quédate con alguna de las otras opciones como el poliuretano o poliisopreno.

[Lee “I Have a Sexually Transmitted Infection, Now What?” (en inglés)]

Mito #6: Los condones son sólo para el sexo PIV (de pene-en-vagina).

Realidad: Las personas de todas identidades de genero y orientaciones sexuales usan los condones para el sexo vaginal, oral y anal. Además de los condones externos que se colocan el pene, hay condones internos, comúnmente denominados condones o preservativos femeninos, que se pueden introducir en la vagina o en el recto. Según datos del National Health Service (NHS, del Reino Unido), los condones femeninos tienen un 95% de efectividad (en inglés) si se utilizan correctamente.

Mito #7: La vaselina es buena si necesitas lubricación adicional.

Realidad: No, no lo es. “Es verdad que los condones con lubricación son más efectivos que los condones sin lubricación, ya que estos últimos pueden romperse, pero hay que asegurarse que el lubricante sea seguro para los condones”, dijo el doctor Gelow. “Los productos que se fabrican a base de petrolato, como la vaselina, harán que los condones se rompan”, señaló.

Nunca se deben usar lubricantes que contengan aceites o grasas, incluyendo las cremas para las manos, los aceites para bebé o el aceite de cocina. En su lugar, se deben usar lubricantes a base de agua o de silicón.

Mito #8: Los condones son la única forma de contracepción que necesito.

Realidad: Usar condones además de otra forma de control de la natalidad, tales como las píldoras anticonceptivas, los DIUs o las inyecciones, es la mejor manera de protegerse contra un embarazo no deseado y las ETS. Recuerda que, si estás utilizando algún método anticonceptivo, ese sólo protege contra el embarazo, pero no contra las ETS. Es seguro e inteligente usar condones cada vez que tengas relaciones sexuales.

[Explora tus opciones para el control de la natalidad (en inglés) aquí.]

En conclusión

A pesar de los malos entendidos sobre los condones, son seguros y efectivos, están disponibles con facilidad y te brindan opciones para tu salud sexual y reproductiva. No requieren de una receta médica y son la única manera en que las personas sexualmente activas pueden evitar las ETS como el VIH, la gonorrea, la sífilis y la clamidia.

No dudes en hablar con tu proveedor de salud durante tu próximo chequeo de bienestar (en inglés) si tienes cualquier pregunta. Estas revisiones médicas se deben programar anualmente.

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