"¡Sin dolor no hay ganancia!"
La cultura del ejercicio está llena de máximas populares que inspiran, motivan... y a veces te perjudican . Si regresas de cada carrera cojeando o te cuesta cada tiro en salto en tu partido de práctica, la solución no es simplemente aceptar el dolor como parte del entrenamiento. Valerie Taraborelli , asistente médica de cirugía ortopédica en Banner Health en Arizona, sugirió la natación como un excelente deporte alternativo o incluso como una forma de rehabilitar lesiones existentes.
Los deportes de alto impacto pueden acelerar o empeorar el dolor articular
“Las actividades de alto impacto no necesariamente precipitan la artritis, pero sin duda pueden acelerar su progresión en quienes ya la padecen”, afirmó Taraborelli. “Sin el cartílago adecuado, se puede aplicar una fuerza excesiva a la articulación y causar más daño”.
Claro que no todos tus deportes favoritos son malos. Las actividades de alto impacto pueden ser excelentes para aumentar tu frecuencia cardíaca, mejorar el equilibrio y, si se realizan de forma segura, pueden mejorar la densidad ósea. Pero hay una gran diferencia entre "esfuerzo" y "dolor". Presta atención a tu cuerpo durante y después del ejercicio. Si estás soportando el dolor, tus articulaciones te piden una opción de bajo impacto.
Cuidado con las articulaciones
La natación ofrece movilidad y ejercicio a las articulaciones, sin impacto. Un entrenamiento de natación bien ejecutado mejorará tu rango de movimiento y fortalecerá los músculos que rodean la articulación.
“Tanto si tiene una lesión articular como si se está recuperando de una cirugía, el agua le permitirá mantenerse activo, mantener la fluidez articular y activar múltiples grupos musculares”, afirmó Taraborelli. “Nadar en agua tibia puede ser beneficioso, ya que mejora la circulación, relaja los músculos y permite realizar estiramientos y ejercicios de forma segura”.
¿Te preguntas si tu dolor articular es motivo de preocupación? Encuentra respuestas con nuestro Test de Dolor Articular .
Bueno para tu corazón
Sin importar tu edad o salud, puedes diseñar un plan de entrenamiento en piscina que te ayude a superar tus límites cardiovasculares y te mantenga en movimiento. Nadar con regularidad puede reducir tu frecuencia cardíaca, mejorar tu presión sangre , fortalecer tus pulmones y corazón, y mejorar tu circulación. Tanto si sufres de dolor articular como si no, nadar es uno de los mejores ejercicios para el corazón que puedes hacer.
Algunos ejemplos de actividades de alto impacto incluyen:
- Correr
- Fútbol
- Baloncesto
- Boxeo
- Raquetbol/Tenis
- Entrenamientos HIIT/Crossfit
Algunos ejemplos de deportes de bajo impacto o sin impacto incluyen:
- Nadar
- Yoga
- Ciclismo
- Elíptico
- Tai chi
Trabajando en el agua
Nadar largos es una forma fantástica de mantenerse sano, pero no es la única manera de aprovechar al máximo el tiempo en la piscina. Taraborelli recomendó otras actividades acuáticas como caminar en el agua, trotar y aeróbic acuático.
No permita que el dolor articular le impida avanzar. Consulte con su doctor o un profesional de Banner Health y elabore un plan. Puede obtener más información sobre los tratamientos para el dolor articular en estos artículos similares: