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Una Guía para los Padres sobre Cómo Lidiar con el Acoso Escolar

Desde el patio de recreo hasta la política, en la actualidad, parecería que el acoso está en todas partes. Como adultos, nos hemos vuelto – hasta cierto punto – indiferentes al alud de comentarios hirientes (en inglés), que vemos y oímos en las noticias y las redes sociales, pero no hay nada que nos sacuda más que enterarnos que alguno de nuestros hijos se ha convertido en el blanco de este tipo de comentarios. En vez de disfrutar de su niñez y adolescencia, ese hijo tuyo ya forma parte de la estadística que indica que uno de cada cinco estudiantes (en inglés), en los Estados Unidos es víctima del acoso escolar o bullying.

Desafortunadamente, el acoso escolar no es algo que desaparecerá por arte de magia ni que tus hijos puedan manejar por su cuenta. Aunque no estés seguro si alguno de tus hijos está siendo acosado o no, tu participación es clave para ayudarle a navegar a través de estos tiempos difíciles.

¿Por qué algunos niños acosan a otros?

Es útil saber lo que es el acoso escolar para entender por qué algunos niños o jóvenes acosan a otros.

“El acoso escolar o bullying es una conducta intencional, agresiva y repetida que crea un desequilibrio real o percibido del poder o la fuerza”, dijo la doctora Adeola Adelayo, una psiquiatra del hospital de salud conductual Banner Behavioral Health Hospital (en inglés). “El acoso escolar puede tomar varias formas, desde el físico, verbal o emocional, hasta el ciberacoso”, señaló.

Cuando le preguntamos a la doctora Adelayo por qué algunos niños acosan a otros, nos respondió que suele ser a consecuencia de una baja autoestima o por conductas aprendidas. Podrían carecer de atención dentro de su hogar o incluso estar siendo acosado por un hermano mayor o alguno de sus padres.

“En las edades más tempranas, digamos, entre preescolar y tercer grado, simplemente se trata de un niño mandón que posiblemente no se da cuenta de la forma en que su conducta está afectando a los demás o que ese niño esté buscando atención, ya sea para bien o para mal”, explicó la doctora Adelayo. “A medida que se llega al rango de edad de los estudiantes de bachillerato, los muchachos son capaces de reconocer las normas sociales y la manera en que su comportamiento afecta a los demás. El acoso se vuelve intencionado, con el objeto de ejercer poder y control. Con frecuencia, ni siquiera se percatan de lo equivocadas que son sus conductas o cómo hacen que los demás se sientan”, prosiguió.

¿Cuáles son las señales del acoso que debo vigilar?

Que no te sorprenda que tus hijos no te digan de frente que están siendo hostigados. Por lo general, tienden a ocultarlo. Podrían sentirse indefensos o humillados y no querer que nadie más lo sepa, o podrían querer tratar de manejarlo por su cuenta. En particular, los niños más pequeños podrían ni percatarse de que están siendo acosados.

“Los niños de la primaria siguen aprendiendo cómo hacer amigos”, dijo a doctora Adelayo. “Les podría gustar estar cerca del bully, aunque sepan que – en ocasiones – esa persona en realidad no los hacer sentir bien”, elaboró.

Ya que los niños son tan hábiles para enmascarar sus sentimientos, es importante vigilar los siguientes focos rojos:

  • Lesiones inexplicables: Cortaduras, moretones y rasguños
  • Síntomas físicos: Dolores de cabeza o estómago frecuentes, sentirse enfermos o fingir que están enfermos, dificultades para dormir, tener pesadillas constantemente
  • Daños a sus pertenencias: Libros, ropa y otras pertenencias rasgados, dañados o faltantes
  • Cambios en los hábitos alimenticios: Saltar comidas o tener un hambre desenfrenada de manera repentina
  • Una baja en sus aptitudes académicas: Dificultad para enfocarse en los proyectos escolares, pérdida de interés en la escuela, no querer asistir a clases o un descenso repentino en sus calificaciones
  • La desaparición de sus amigos: Una pérdida repentina de sus amistades o una tendencia a evitar situaciones sociales
  • Cambios conductuales: Retirarse de las actividades que solían disfrutar, una disminución en la autoestima, conductas destructivas, autolesión (en inglés), o hablar acerca del suicidio

“Cabe mencionar que el acoso escolar puede ocurrirle a quienquiera y por cualquier razón, pero hay ciertos grupos, tales como los niños que son LGBTQ+ y quienes tienen ciertas discapacidades y se aíslan socialmente, quienes podrían estar en mayor riesgo de ser acosados”, indicó la doctora Adelayo. “Aunque éste no siempre sería el motivo por el cual son blanco del acoso, es importante mantenerlo en mente al tratar de detectar las posibles señales y motivos del acoso”, apuntó.

¿Qué puedo hacer si alguno de mis hijos está siendo acosado?

Si has detectado que alguno de tus hijos está siendo maltratado por sus compañeros, aquí hay algunos pasos que puedes tomar para ayudarle.

Escucha y valida

Saber escuchar con empatía es parte de tu papel como padre de familia. Cuando alguno de tus hijos está dispuesto a manifestar lo que le está ocurriendo en la escuela, escucha con atención, brinda tu apoyo y evita las reacciones sin reflexionar de antemano. En su lugar, haz preguntas, obtén información y agradécele a tu hijo por haber tenido el valor para expresar lo que le está sucediendo.

No te precipites

La mayoría de las escuelas toman el acoso escolar muy en serio. Antes de que salgas corriendo a la escuela a decirle algo al maestro o al director, pregúntale a tu hijo que si quiere que lo hagas. Podría sentir temor de las posibles represalias o preferir hablar en su escuela por su cuenta. Respeta sus intensiones, pero recuérdale que es importante que le deje saber a alguien en la escuela para que el incidente se documente y pueda ser resuelto debidamente. Si no se obtienen resultados, entonces sí, es momento de que intervengas e informes a las personas indicadas en la escuela de tu hijo de lo que está ocurriendo.

Desarrolla las destrezas sociales de tus hijos

Habla con tus hijos acerca de las maneras en que pueden responder apropiadamente durante su próximo encuentro con un acosador escolar. Ya sea que con su voz enuncien las palabras “no” o “detente”, se alejen o encuentren a un adulto en el que pueden confiar para que les ayude. Una vez que hayas hablado de estas habilidades, realiza un juego de rol en donde repases los posibles escenarios.

“Es importante que ellos se puedan defender por sí solos y que no consientan a que otra persona les haga sentir algo que no quieren sentir”, dijo la doctora Adelayo. “Que no permitan que el bully los haga enojar”, aconsejó.

Estimula en tus hijos la confianza en sí mismos

Alienta a tus hijos a participar en actividades y reuniones sociales que estimulen su autoestima y bienestar.

Habla con un especialista en salud conductual

Comunícate con un especialista certificado en salud conductual (en inglés), en el caso de que las reacciones de tu hijo o hija sean extremas o si no logras que hablen de lo que les está sucediendo.

“El acoso escolar puede afectar a tus hijos de varias maneras”, dijo la doctora Adelayo. “Incluso cuando no estén mostrando señales externas, nunca subestimes el poder del bullying. Los niños pueden llegar a medidas extremas sin jamás haber admitido a sus seres queridos el dolor que están pasando”, advirtió.

La doctora Adelayo recomendó los siguientes recursos para que padres e hijos obtengan apoyo adicional:

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