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Los Beneficios de Dejar de Fumar (Una pista: Pueden comenzar en cuestión de minutos)

Romper con un hábito es difícil – especialmente cuando se trata de dejar de fumar. Probablemente hayas criado hijos, malabareado un trabajo complicado o encarado eventos que te cambiaron la vida. Has hecho cosas verdaderamente difíciles en tu vida; no obstante, despedirte del tabaco es una de las cosas más difíciles y parecería que no lo puedes lograr.

Puede requerirle a los fumadores varios intentos para liberarse del hábito por completo. Aun así, sabemos que – pese a la lucha – vale la pena dejar de fumar.

¿Por qué me hace daño fumar?

“El tabaco contiene más de 7,000 componentes químicos y se sabe que al menos 250 de estas sustancias son nocivas para el ser humano y causan cáncer”, dijo la doctora Rena Szabo (en inglés), PsyD, CAADC, TTS, MA, MEd, directora del programa de psicooncología de Banner MD Anderson Cancer Center at Banner Gateway Medical Center (en inglés).

La nicotina, una de las sustancias químicas mejor conocidas que contienen los cigarrillos (y la parte que es adictiva), puede perjudicar al cerebro en desarrollo de los fumadores jóvenes, así como afectar su atención y estado de ánimo. Adicionalmente, otros gases y partículas que se encuentran en los cigarrillos, tales como: el monóxido de carbono, amoniaco, formaldehído, plomo y cadmio, no sólo pueden dañar tus pulmones, sino entrar en tu torrente sanguíneo y propagarse por tu cuerpo.

“El cadmio, por ejemplo, se ha vinculado con infecciones bacterianas en los pulmones, enfermedad cardiovascular, bronquitis crónica, disminución de la densidad ósea, enfisema pulmonar, y cánceres de pulmón, riñón y próstata entre los fumadores”, dijo la doctora Szabo.

Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), fumar aumenta tu riesgo (en inglés) de cáncer, cardiopatía y otras enfermedades mayores, y es particularmente peligroso durante el embarazo, tanto para la madre como para el bebé en gestación. También se ha identificado que el humo de segunda y tercera mano pueden poner a otras personas en riesgo.

¿Por qué es tan difícil dejar de fumar?

“La nicotina es la sustancia más adictiva y romper con este hábito es extremadamente difícil, tanto física como mentalmente”, dijo la doctora Szabo. “La persona promedio que aprende a través de su recuperación a ser no fumadora habrá intentado dejar de fumar entre 11 y 15 veces”, indicó.

Dejar de fumar significa romper el ciclo de la adicción y – en esencia – reconfigurar las conexiones cerebrales para eliminar las ansias por la nicotina. Para algunos, dejar de fumar puede ser tan fácil como tomar la decisión de detenerse, mientras que, para otros, no será así de sencillo.

Para lograr el éxito, los fumadores quienes quieren romper con el hábito necesitan tener un plan para vencer sus ansias y detonantes. Es aquí en donde un programa de cesación del tabaquismo, como los programas de recuperación de Banner MD Anderson’s Tobacco and Nicotine Recovery Program (en inglés), pueden ser de ayuda. Con frecuencia, estos programas integrales, a largo plazo, combinan la terapia farmacológica (terapia de reemplazo de la nicotina aprobada por la FDA y farmacoterapia para la cesación del uso de tabaco aprobada por la FDA) con la terapia conductual (que proporciona tratamiento para los componentes conductuales de la adicción), pudiendo así aumentar las probabilidades de que un individuo deje de usar tabaco en un 40%.

[Lee también: Pros and Cons of Smoking Cessation Tools (en inglés).]

¿Por qué debo dejar de fumar?

Si has fumado por años, es posible que te preguntes si dejar el tabaco hará al menos alguna diferencia. Te podría sorprender que dejarlo hoy podría tener beneficios inmediatos.

Ya sea que estés indeciso o estés listo para dejar el tabaco atrás, aquí tienes 5 verdades importantes sobre la cesación del tabaquismo y por qué nunca es demasiado tarde para romper con el hábito.

1. Tu cuerpo se comenzará a recuperar en cuestión de minutos

Fumar aumenta el riesgo de enfermedad coronaria al disminuir los niveles de colesterol bueno, que dificulta hacer ejercicios que son saludables para el corazón. Fumar también eleva la presión arterial e incrementa los coágulos de sangre, aumentando el riesgo de derrame cerebral (en inglés).

Tu cuerpo se comienza a recuperar a los pocos minutos de que te fumaste tu último cigarrillo.

“Tu presión arterial y tu pulso disminuirán en tan poco tiempo como un día, reduciendo tu riesgo de enfermedad cardiovascular debido a presión arterial elevada inducida por el humo”, aseguró la doctora Szabo. “En este breve lapso, habrán aumentado tus niveles de oxigenación, facilitando la actividad física y el ejercicio, y promoviendo hábitos saludables para tu corazón”, agregó.

Luego de un año, tus probabilidades de enfermedad cardiovascular se reducen a cerca de la mitad y seguirán disminuyendo después de haber cumplido un año sin fumar.

“Al paso de alrededor de 10 años, tus probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón y morir por ello, se recortan aproximadamente a la mitad en comparación con alguien que siga fumando. Tu riesgo de cánceres de laringe, riñón y páncreas también disminuye”, dijo la doctora Szabo. “Después de 15 años, tu riesgo de enfermedad coronaria se reduce al mismo nivel que el de un no fumador”, precisó.

2. Recuperarás tus sentidos del gusto y del olfato y lograrás grandes ahorros

Fumar daña las terminaciones nerviosas encargadas de los sentidos del gusto y del olfato.

Uno de los primeros cambios que podrías notar es el simple placer de poder saborear tus alimentos (en inglés). Al mismo tiempo, podrías empezar a reconocer el olor desagradable del tabaco rancio en tus prendas de vestir y la ropa de los demás. Esto puede generarte una gran motivación para seguir adelante.

Adicionalmente, tendrás más dinero que podrás emplear en cosas de mayor importancia. Dependiendo de dónde vivas y qué tanto fumes, podrías ahorrar entre $2,230 y $4,360 (archivo PDF en inglés) cada año. Eso, sin mencionar la cantidad que te ahorrarás en la tintorería y en primas de seguros más altas.

3. La cesación del tabaquismo mejora la salud de tu familia

Dejar de fumar no sólo mejora tu salud, sino que mejorará la salud de quienes te rodean también, es decir: tus hijos y el resto de tu familia. Incluso aunque no fumes cerca de ellos, pueden seguir respirando el humo (y las sustancias químicas dañinas) (en inglés)] en tu cabello, piel y ropa.

“Los hijos de padres de familia fumadores tienen tasas más elevadas de infecciones en los pulmones y en las vías respiratorias, y de asma”, dijo la doctora Szabo. “El humo de segunda mano (en inglés) también aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular, cáncer de pulmón, derrame cerebral, diabetes y otras condiciones médicas”, señaló.

La mejor manera de proteger a tus hijos y a toda tu familia es dejar de fumar.

4. Dejar de fumar es beneficioso a cualquier edad

A pesar de que hayas fumado toda la vida, vale la pena dejar de hacerlo hoy. Dejar de fumar a cualquier edad mejorará tu salud y calidad de vida en cuestión de minutos.

Los investigadores han encontrado beneficios considerables (en inglés) para quienes rompen con el hábito en edades más avanzadas. “No importa por cuánto tiempo hayas fumado; si dejas de fumar (en inglés) o de usar cualquier producto relacionado con el tabaco, tienes menores probabilidades de morir por causas relacionadas con cáncer”, afirmó la doctora Szabo.

5. Los cigarrillos electrónicos o vapes no son una elección más segura

Mucha gente de todas las edades tiene la idea errónea de que los sistemas electrónicos de administración de nicotina, cigarrillos electrónicos o vapes, son más seguros que los cigarrillos tradicionales. Sin embargo, la investigación actual está arrojando luz en medio de la humareda.

A diferencia de los cigarrillos, los vapes y los cigarrillos electrónicos no están regulados, de manera que, la cantidad real de nicotina y de otros compuestos podría no estar publicada, no ser consistente ni precisa.

La mayoría de los cigarrillos electrónicos tienen concentraciones más elevadas de nicotina, sales de nicotina y nicotina sintética, y muchos de ellos producen un vapor que contiene gran cantidad de sustancias químicas nocivas, incluyendo: formaldehído, carcinógenos, metales pesados, diacetilo y otros agentes tóxicos. “Se ha demostrado que el diacetilo, una sustancia química que da sabor a los cigarrillos electrónicos, provoca una enfermedad conocida como ‘pulmón de palomitas de maíz’, que restringe el paso de aire a los pulmones”, explicó la doctora Szabo.

[Lee también: Vapear vs. Fumar, Por Qué uno No es Mejor que el Otro.]

Otro desafío es que la mayoría de la gente, alrededor del 80% (en inglés), que trata de dejar de fumar usando cigarrillos electrónicos también fuma tabaco. Además, no hay prueba alguna de que los cigarrillos electrónicos puedan ayudarte a dejar de fumar. La mejor manera de romper con el tabaquismo es a través de la terapia de reemplazo de la nicotina y con orientación profesional.

“Cuando las personas se cambian al uso de los cigarrillos electrónicos para ayudarles a dejar de fumar, con frecuencia, siguen fumando – si bien, posiblemente menos – pero ahora, también usan los cigarrillos electrónicos, incrementando su ingesta total de nicotina”, dijo la doctora Szabo. “A pesar de que no tenemos suficiente investigación a largo plazo para conocer las verdaderas consecuencias en la salud del uso de los cigarrillos electrónicos, si tomamos en cuenta que contienen las mismas sustancias cancerígenas, además de sustancias dañinas adicionales, podríamos obtener datos aún más devastadores al paso del tiempo”, finalizó.

En general, los cigarrillos electrónicos (de todo tipo) vuelven a normalizar al tabaquismo, aumentan el riesgo de uso dual, incrementan el riesgo de que quienes nunca fumaron usen cigarrillos electrónicos y promueven esta conducta entre los adolescentes y los adultos jóvenes (en inglés).

En conclusión

Dejar de usar tabaco, ya sea fumado o masticado, es difícil, pero no permitas que eso te desaliente. Por difícil que sea, es una de las decisiones más importantes para un cambio de vida que puedas tomar.

Si estás listo para romper con el hábito, llama a la línea de ayuda para dejar de fumar al 1-855-DÉJELO-YA (1-855-335-3569) para conversar con un coach o habla con tu proveedor de salud. Ellos te pueden ayudar a decidir cuál es el mejor tratamiento para ti y ponerte en contacto con programas y recursos para dejar de fumar.

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